Empezaron a llegar los telegramas de despido

EL TREN EN LA PAMPA, MAS CERCA DE DESAPARECER

Esta semana comenzaron a llegar los telegramas de despido de los 21 trabajadores que se desempeñaban en nuestra provincia para Ferrobaires. Se disipa la posibilidad de recuperar el tren de pasajeros.
Los avisos telefónicos recibidos a principios de mes, terminaron por convertirse en realidad. Las esperanzas de que el gobierno nacional reconsiderara su medida y no concretar la amenaza, terminaron por esfumarse.
Según los telegramas que los destinatarios recibieron en estos días, el despido operará efectivamente el 30 de noviembre, es decir, en menos de una semana. Ni siquiera se cumplieron con los tiempos legales establecidos para este tipo de trámites.
Los 21 ferroviarios pampeanos albergaban una cuota de esperanza aunque la angustia de estas tres semanas fue tremenda. Solo los mantenía en pie el recuerdo de los aciagos años ’90, donde atravesaron un proceso idéntico, y sobrevivieron. Esta vez, el final fue distinto. Solo consuela a los trabajadores el compromiso del gobierno provincial, explicitado por el gobernador Carlos Verna desde General Pico, de que la Provincia no abandonará a su suerte a los despedidos.
Los llamados telefónicos anticipando los despidos ocurrieron en la primera semana de este mes. En ellos se informaba que tampoco habría indemnización para los cesanteados.
La mayoría se desempeñaba desde 1994, y aunque quedaban muy pocos -17 en General Pico, 3 en Santa Rosa y 1 en Toay-, eran los que realizaban mínimas tareas en las estaciones. En el caso de la capital provincial, uno de los operarios -el jefe de la estación- estaba a un año de la jubilación, con lo que esta medida lo deja inerme y en una situación que a los que tomaron la decisión no les importó en absoluto.
El despido es producto del cierre de la empresa Ferrobaires, que era la compañía estatal que manejaba el ramal que llegaba a Santa Rosa. En otros puntos del país, los trabajadores serán absorbidos por el gobierno nacional; en La Pampa, en cambio, quedarán definitivamente desvinculados, y sin indemnización por carecer de un contrato laboral formal -renovaban el contrato con la empresa todos los años.
Al día siguiente de conocida la novedad, en un acto que encabezaba en General Pico, el gobernador Carlos Verna habló del tema y consideró que los trabajadores debían ser indemnizados, porque así les correspondía.
Más allá de esa disquisición, Verna dejó un mensaje esperanzador a los ferroviarios cesanteados, la mayoría de ellos en General Pico. “Les quiero decir a los trabajadores que si Ferrobaires se olvida de ellos, el gobierno de La Pampa los va a tener en cuenta”, señaló.