En el primer semestre, La Pampa tuvo la peor caída en la demanda de cemento

Mientras en la provincia de Mendoza el consumo de cemento tuvo un crecimiento del 8 por ciento, nuestra provincia enfrentó en el primer semestre de 2017 la mayor caída de demanda de ese insumo a nivel nacional. El gran motorizador, en Mendoza, es la obra pública, de financiamiento nacional en gran parte, lo que muestra una vez más cómo el gobierno nacional privilegia a sus jurisdicciones amigas en detrimento de aquellas de postura crítica.
En el último semestre, el consumo de cemento en Mendoza creció el 8,1 por ciento, incrementándose en 19.551 toneladas respecto del mismo período de año pasado, informó en su edición de ayer el diario Los Andes. “Referentes del sector aseguran que el incremento se debe a la obra pública”, sostuvo el periódico.
El dato corresponde a la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP), que en el detalle discriminado por provincias, ubicó a La Pampa en el extremo negativo del cuadro.
En Mendoza, si bien el comportamiento del sector no fue parejo, el balance general fue positivo. Las estadísticas indican que en los primeros seis meses del 2017 se consumieron 260.665 toneladas de cemento en la provincia, mientras que en igual período del 2016 se comercializaron 241.114 toneladas.
Los cuadros de la AFCP discriminan entre la venta en bolsas y el consumo a granel. “En ambos casos, el resultado fue favorable”, remarcó Los Andes, precisando que la venta a granel creció mucho más que la comercialización en bolsas: 15,98 por ciento y 3,88 por ciento, respectivamente.
Según los empresarios consultados por Los Andes, la disparidad entre el consumo en bolsas y a granel “es consecuencia del repunte de la obra pública por encima de la actividad privada”. Jorge Sanchís, presidente de la filial de Mendoza de la Cámara Argentina de la Construcción, rubricó que “la obra pública creció mucho en la primera parte del año” y explicó que ese repunte se ve reflejado en el incremento del 15,98% de consumo de cemento a granel.
“Se usa ese material para la reparación de calles, cunetas, cordones y demás. Por eso la variación de las ventas a granel es un fiel reflejo del nivel de actividad de la obra pública”, comentó el empresario.
En lo que respecta a la parte privada, señaló que “se están construyendo algunos emprendimientos, principalmente impulsados por la atractiva oferta de créditos hipotecarios, pero aún debe crecer mucho”.

La Pampa, la peor.
En las antípodas de Mendoza, La Pampa fue la provincia que peor desempeño tuvo durante el primer semestre del año en consumo de cemento.
El dato está contenido en otro de los cuadros que se pueden ver en la página web de la AFCP. Allí se aprecia que La Pampa integra un lote de 7 provincias que durante el primer semestre de 2017 tuvieron una evolución negativa en la venta de cemento. De esas siete, es la jurisdicción en la que más cayó.
En este grupo se encuentran Corrientes (-0,3 por ciento), Jujuy (-0,5%), San Juan (-0,6%), Misiones (-0,8%), Santa Cruz (-12%), Tierra del Fuego (-13%) y La Pampa (-19%).
Entre las provincias que incrementaron su consumo de cemento, los primeros lugares lo ocupan Catamarca (32 por ciento), Tucumán (28 por ciento), Capital Federal (21%), La Rioja (20%), Santa Fe (17%), Buenos Aires (15%), Chaco (12%), Gran Buenos Aires (11), Córdoba (9) y Mendoza (8).