En Exactas quieren un acceso por la calle Stieben

CAMPUS DE LA UNLPAM

La decana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Graciela Alfonso, confirmó que esa unidad académica es la más interesada en mudar aulas y laboratorios a los pabellones que se construirán en el Campus Universitario merced al convenio que el miércoles firmó el rector Sergio Baudino en Buenos Aires. “Nuestra idea es trasladar el Departamento de Física al edificio más avanzado”, señaló Alfonso. Un punto a resolver es el traslado de los alumnos, que demandará una logística mayor. El decana barajó la posibilidad de hacer un camino alternativo que evite utilizar la ruta nacional 35. “Podría ser la continuación de la Stieben”, estimó.
“La gente primero dice que no, pero cuando conoce el edificio que está a medio construir, se queda encantada y le gusta la idea de ir a trabajar allí”, contó la decana Alfonso cuando LA ARENA le consultó por la reactivación del proyecto de llevar las unidades académicas de la UNLPam al predio ubicado al norte de la ciudad. “Hay muchos docentes que les gustaría ir allí e incluso ya han planteado el pedido”, comentó. Algunos de estos docentes tienen su lugar actual en el edificio de avenida Uruguay entre Brasil y Perú, pero otros ya están instalados en pabellones del Campus.
La idea en danza, contó Alfonso, es que cuando se termine de construir el primer pabellón de 2.000 metros cuadrados, el Departamento de Física se mude allí. Esto beneficiará a ambas partes: la gente de Física podrá tener en el Campus un laboratorio acorde a sus necesidades -el que está en Uruguay ya quedó chico-, y el espacio desalojado permitirá darle oficinas dignas a algunas reparticiones del Decanato que ahora funcionan en espacios muy reducidos. “Hay Secretarías que no pueden incorporar personal sencillamente porque no hay lugar para ellos”, graficó Alfonso.
El acuerdo firmado el miércoles por el rector Baudino contempla la terminación de un pabellón que está avanzado en su construcción y otro totalmente nuevo. El que está casi terminado “es un hermoso edificio que contempla aulas y laboratorios y que tenemos que compartir con Agronomía”, explicó Alfonso. “Yo creo que si nos acomodamos bien, vamos a poder compartir el lugar sin problemas”, indicó la decana.

Campus y ciclovía.
Si bien la idea de trabajar en el Campus es seductora, la decana aclaró que exige poner atención a cuestiones operativas que no son menores. Una de ellas es la del traslado de docentes, alumnos y no docentes desde el centro de la ciudad hasta el Campus Universitario, un recorrido de unos 5 kilómetros entre ida y vuelta que ahora se hace por la ruta nacional 35.
En la actualidad el sistema de transporte funciona bien pero una sobrecarga de usuarios exigirá, por caso, nuevas unidades de traslado. “Si nos llegamos a trasladar al Campus y nos sale la Licenciatura en Enfermería, vamos a tener que pensar en trasladar entre 250 y 300 estudiantes más”, advirtió Alfonso.
“El hecho de usar la ruta 35 también es una complicación. Tendríamos que ver si no se puede utilizar algún otro camino, como podría ser la continuación de la calle Stieben. Nos permitiría ir ‘por dentro’ y sería más cómodo y más directo”, barajó la directiva. “Incluso podríamos pensar en una ciclovía que llegue hasta el Campus”, se entusiasmó.
“La verdad que el pabellón está muy lindo y cuando la gente lo conoce, se quiere ir allí. Más si vemos lo que es el edificio de Uruguay 151, que tenemos una sola aula con ventanas al exterior. Es un edificio oscuro, poco práctico. Nada que ver con este edificio y el que se va a construir”, contrastó.
La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales ya tiene pabellones con aulas y laboratorios en el Campus Universitario. Aún así, necesita de nuevos espacios ya que su dotación de docentes, alumnos y, principalmente, investigadores, ha crecido en el último tiempo y ello demanda más espacio físico.
“Nos gusta la idea de irnos al Campus, pero tenemos que hacerlo con planificación, porque algunas cosas no son lineales”, reiteró.

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