Epecuén, otra vez en peligro a raíz del avance del agua

EL NIVEL DEL LAGO VIENE EN AUMENTO. LAS NAPAS SE ENCUENTRAN AL TOPE

En 1985, durante la gobernación de Alejandro Armendáriz (UCR), una inundación provocada por una creciente del lago sumergió al pueblo completamente bajo el agua, obligando a su evacuación total.
La villa balnearia Epecuén, el pueblo turístico en ruinas desde hace varias décadas y que suele ser muy frecuentado por los pampeanos, se encuentra nuevamente en riesgo de inundación. El lago, que lleva el nombre de la villa, vio subir su cota en 61 centímetros: de 94,24 a 94,85 desde agosto de 2016.
En tan solo un año, las lluvias y los aportes de los arroyos Pull y Pigüé aumentaron, provocando que el agua ingrese unos 200 metros dentro de lo que queda de la localidad bonaerense. La zona de las piletas, que hasta hace poco era de fácil acceso, ya está de nuevo cubierta.
Los especialistas en el área indicaron que si se tienen en cuenta los pronósticos, que hablan de la continuidad de lluvias durante los próximos meses en la región, la situación definitivamente empeoraría.
Por otra parte, autoridades de la zona sostienen que la misma no representa un real peligro de inundación para la ciudad de Carhué, distante a 7,3 kilómetros de la villa, pero que afectaría sin duda alguna al sector turístico, ya que la misma ha sabido aprovechar la aparición de las ruinas para dar a conocer el lugar y hacer su historia famosa en todo el mundo.
El lago es muy visitado por los pampeanos ya que se ubica a 100 kilómetros de Macachín y 200 de Santa Rosa.

Pueblo inundado.
Een 1985, durante la gobernación de Alejandro Armendáriz (UCR), una inundación provocada por una creciente del lago sumergió al pueblo completamente bajo el agua, obligando a su evacuación total. Recién en los últimos años el agua comenzó a retirarse, dejando a la vista las ruinas de la ciudad y convirtiéndose en un atractivo turístico.
En la actualidad, el único líquido que ingresa en el lago proviene de sus afluentes naturales: los arroyos Pull y Pigüé, aunque en el caso de este último solo lo hace un caudal de mantenimiento, ya que la mayoría se envía a la laguna del Venado. El resto lo hace a través de las lluvias y de ahí nace el problema.
En los últimos años, conforme el agua se iba retirando y dejaba las ruinas al alcance de todos, el promedio de lluvias fue en aumento, superando en varias oportunidades al histórico de 800 milímetros, y alcanzando los 1.000. La situación no llegaba a ser complicada debido a la evapotranspiración propia del verano y al escurrimiento hacia las napas. Hoy, esas mismas napas están llenas y no aceptan más agua.

“Va a subir”.
“Epecuén va subir 40 centímetros más durante la primavera, un nivel esperable. Nos va a encontrar con todo saturado, ya que el suelo no puede absorber más y drena todo hacia la laguna”, le aseguró al diario La Nueva Provincia Fabio Robilotte, miembro del comité de cuencas de las Encadenadas del Oeste.
“Normalmente, las lluvias se dan entre septiembre y octubre, y ese aumento de nivel se pierde durante el verano; cuando vuelve a llover en otoño, el sistema tiene poca agua de nuevo. En cambio, en la actualidad tenemos agua acumulada de los últimos años y eso cambia la situación”, destacó Robilotte.
“La altura normal de la laguna es como estaba hace dos años. En la inundación de 1992 llegamos a tener 100,45 metros, casi 6 metros más que en la actualidad. Lo que tenemos ahora es exclusivamente producto de las lluvias de los últimos años”, afirmó el especialista, al tiempo que agregó: “Esta crecida no representa un problema estructural para Carhué, más allá del avance del agua sobre las ruinas de Epecuén”.

Recórd Guinness.
Las aguas termales de la laguna Epecuén poseen un alto nivel de salinidad, similar al del Mar Muerto, lo cual genera desde hace tiempo un creciente interés turístico/medicinal hacia la zona.
En ese marco, en enero de este año unas 2 mil personas lograron flotar más de 30 segundos en el Lago Epecuén y batieron un nuevo récord Guinness.
Tras casi media hora de tensa espera en el balneario La Isla, se realizó el primer y único intento para superar el anterior tope establecido por 650 personas en China. La convocatoria de los organizadores superó ampliamente las expectativas, ya que aspiraban a reunir a unos 700 postulantes y se anotaron cerca de 3.000.