“Es de una ilegitimidad superlativa”

QUE DIJERON LOS JUECES QUE VOTARON CONTRA LA SANCION DE IARA SILVESTRE

En su voto, en minoría, el juez Ferro rechazó la sanción a Silvestre afirmando que no se afectó la administración de justicia y que no se comprobó la violación del reglamento de Justicia.
El juez de Cámara, Jorge Ferro, argumentó su voto en disidencia a la sanción de la secretaria Penal del Juzgado Federal de Santa Rosa, Iara Silvestre, contra lo que opinó la mayoría de la Cámara de Apelaciones de Bahía Blanca, afirmando que no pudo comprobarse “de modo categórico” las cuestiones imputadas, destacó que la funcionaria “no es merecedora de un reproche” y cuestionó que no la dejaron aportar testigos.
El tribunal definió por mayoría la suspensión de un mes a Silvestre por introducir en tiempo posterior al que habían sido firmados cuatro cargos judiciales (donde dice la fecha y hora de ingreso de los escritos al juzgado), la leyenda “a disposición de S. S. (Su Señoría, por el juez Pedro Zabala ya fallecido)” en una serie de causas con demoras de más de un año.
En su voto, que fue adherido por la conjueza Beatriz Elena Torterola, Ferro planteó algunos cuestionamientos sobre el procedimiento para tomar la decisión y criticó que no se permitió a Silvestre aportar pruebas como la citación de testigos, argumentando que era excesiva la cantidad de actores propuesta pero, agregó, ni siquiera consideró “alguna solución acorde a resguardar el derecho de defensa”.
Sobre la defensa testimonial, que fue desestimada, el magistrado dijo que el tribunal “no especifica cuántos son los permitidos pudiendo haber citado los primeros cinco” y “optó por prescindir infundadamente de la prueba”, pero no hizo eso ni siquiera y además, manifestó que la sanción impuesta es “de una ilegitimidad superlativa”.
Con respecto a los argumentos de que los testigos ofrecidos iban a declarar sobre aspectos ajenos al sumario, el magistrado manifestó que “tampoco ello es acertado” teniendo en cuenta que dos de las preguntas a interrogar eran respecto de “su compromiso con el cargo de secretaria” y sobre el concepto de su persona sobre el servicio de justicia, vinculado al sumario.

Una duda.
Ferro agregó que por el fallecimiento de Zabala no puede comprobarse “de modo categórico” quién ordenó inscribir la leyenda en cuestión y “tampoco puede concluirse que Silvestre lo haya hecho por motu propio y con la intencionalidad de desasirse de su responsabilidad en los atrasos”. El juez Pablo Candisano Mera afirmó que la secretaria lo hizo para “desplazar la responsabilidad del atraso” de las causas al juez.
“Tal extremo genera una duda y la misma no puede volverse en contra de la persona sumariada, pues hasta que no se acredita lo contrario goza de la presunción de inocencia”, añadió Ferro.
Y siguió, al argumentar su voto, indicando que “no puedo poner en tela de juicio la palabra de la Silvestre ante los reconocimientos funcionales que efectuó el ex camarista Augusto Fernández que, en una inspección realizada al Juzgado Federal de Santa Rosa, resaltó las virtudes personales y laborales de Silvestre, reconoció que nunca fue objeto de imputación alguna sobre algún tipo de conducta reñida con el ejercicio de su labor y su buen concepto por lo que sugirió la prórroga de la contratación; pero además en ocasión de su nombramiento en el cargo, los jueces de cámara señalaron que no registraba sanciones y la misma seria una secretaria muy correcta”.

“Hidalguía”.
Además, afirmó que en este sumario la actitud de Silvestre “ha evidenciado igual sinceridad e hidalguía” y planteó: “En su defensa no desestimó los cargos, no porque las inclusiones no existan sino porque éstas fueron el resultado de cumplir con lo que le habría ordenado el entonces juez federal, lo cual, debo decirlo, tampoco es ilegal, sino más bien una referencia inocua para el desarrollo de los expedientes, en tal sentido cabe preguntarse cuál es la ilegalidad y donde está tipificada”.
También señaló que “el secretario Sebastián Bruno reconoce respecto de esa constancia agregada luego del cargo judicial, que el juez no se la dio a él, sino Silvestre, quien ha su vez se la trasladó al testigo; tal testimonio no ha podido ser contrarrestado por prueba alguna y pone en evidencia que lo referido por Silvestre se ajustaba a la verdad como lo dijo en su descargo”. O sea, siguió, “encomendó” a Bruno que incorporara la leyenda conforme a las instrucciones de Zabala.

“No merece reproche”.
Ferro dijo que se pone de manifiesto “lo que es moneda corriente en la práctica tribunalicia, o sea es sabido que presentado un escrito va dirigido a que lo provea el magistrado aun cuando por la delegación compartida, queda en la secretaria para su proveimiento y proveído el mismo va a la firma del juez, pero tal expresión que le fue ordenada por el juez -insisto que no ha podido ser desvirtuada- no afecta el contenido y esencia del cargo puesto” ni los elementos esenciales como fecha y hora, que “en nada se han visto afectados”.
Por otro lado, Ferro señaló que “es relevante destacar que la leyenda en cuestión no afectó la fe pública ni la administración de justicia”, por lo que la conducta de Silvestre no es merecedora de un reproche y advirtió que ninguno de los jueces subrogantes que pasaron por el juzgado se quejó por la práctica. “No se comprobó que se haya violado el Reglamento de la Justicia Nacional”, agregó.

Palazzani, en defensa.
“Que una Cámara Federal integrada por alguien (Fernández Orozco) que ostenta el singular ‘mérito’ de haber solicitado la pena de muerte -siendo fiscal- durante la dictadura cívico-militar en Bahía Blanca le haya ‘perdido la confianza’ a Iara Silvestre, suma a la confianza que la inmensa mayoría de los ciudadanos le tiene a esta funcionaria judicial honesta y trabajadora”, afirmó en su cuenta de Facebook, el fiscal pampeano Miguel Palazzani.
“De los demás integrantes de esa Cámara que sanciona, saben mucho los organismos de DDHH de Bahía Blanca porque los vienen padeciendo desde hace años. Meterse con el Poder Judicial Federal de Bahía Blanca tiene su costo. Está bien que quede diferenciada. A la Dra. Silvestre le sobra entereza para afrontar el trance”, agregó.

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