“Es herencia de Moro”

TALLERES PARA TRATAR ADICCIONES

El Centro de Día que era utilizado por la Subsecretaría de Salud Mental y Abordaje contra las Adicciones para que jóvenes con problemas de adicción realicen talleres, fue desalojado ayer por su propio dueño porque los directivos de la anterior gestión la dejaron abandonada y sin uso. El subsecretario del área, Daniel Pignatta, aseguró que esto se debe a problemas con la gestión de su antecesor, Roberto Moro, ya que ellos nunca la utilizaron y, además, tienen los talleres en funcionamiento en el edificio donde se encuentra la Subsecretaría, en Belgrano Sur al 451.
Pignatta manifestó que “desde que ingresé a la función, ese Centro de Día no funcionaba, fue abandonado mucho antes y quedaron materiales ahí”.
La casa en cuestión, ubicada en una quinta de 20×50, en Avenida Santiago Marzo al 1495, pertenece a Raúl Ligaluppi, un comerciante local que se la alquiló por dos años a la Subsecretaría cuando Moro -hoy titular del Sedronar- estaba al frente de Adicciones.
Desde diciembre, Ligaluppi mantiene conversaciones con una allegada de Moro para poder conseguir una solución, ya que el Centro de Día está repleto de materiales que eran utilizados en los talleres y, al estar en desuso, su deseo es poner la casa en condiciones para uso personal o para volver a alquilarla.
Como no había tenido respuestas concretas, el hombre decidió hacer efectiva una denuncia en la Seccional Primera donde pedía que debían desalojarle el lugar. El tiempo pasó, siguió insistiendo telefónicamente y las soluciones por parte de la gestión anterior no llegaron.

Desalojo.
Finalmente ayer Ligaluppi decidió ir a la casa y sacar todos los elementos ajenos. “La casa, cuando la entregué, tenía el pasto cortado, estaba en buenas condiciones. Ahora, que no la usó nadie, está todo el pasto crecido, incluso le han roto los vidrios a las ventanas y creo que se metieron”, expresó el damnificado que días atrás había dicho “esto es herencia de Moro y yo quiero que me saquen esas cosas de adentro”.

Sin inconvenientes.
Pignatta estaba al tanto de la existencia de esa casa y sabía además que la Subsecretaría la utilizaba antes de su llegada, pero aseguró que desconoce el tipo de arreglos que tenían con el arrendador, y añadió: “Ahí quedó material que está inventariado y pertenece a la Subsecretaría”.
Por otra parte reconoció que el edificio donde funciona la Subsecretaria de Salud Mental y Abordaje contra las Adicciones también es propiedad de Ligaluppi y declaró que “está en gestión de renovarse lo que es el alquiler, se está buscando la manera de llegar a un acuerdo y seguir para adelante. Se que no hay inconvenientes en la predisposición de él y menos de parte nuestra”.