Estudiantes protagonizan el simulacro de un juicio

EXPERIENCIA INEDITA EN LA CIUDAD JUDICIAL

Se trató de una experiencia inédita, surgida de la iniciativa individual de un profesor de una escuela, que tuvo el acompañamiento inmediato de sus alumnos y de funcionarios judiciales.
Un grupo de alumnos de sexto año del Colegio María Auxiliadora, de Santa Rosa, protagonizó el miércoles a la tarde un simulacro de juicio en el Centro Judicial de Santa Rosa. Allí, durante más de dos horas, ocupando ellos mismos los roles de jueces, fiscales, defensores, imputados, víctimas y testigos, debatieron oral y públicamente un caso real sobre violencia de género aunque con los nombres cambiados de los protagonistas.
Si bien el Poder Judicial de La Pampa promueve y ejecuta el programa nacional “La justicia va a la escuela”, por el cual los propios estudiantes realizan un simulacro de juicio, lo ocurrido en esta ocasión fue una experiencia inédita porque se trató de la iniciativa individual de un profesor de una escuela, que tuvo el acompañamiento inmediato de sus alumnos y de funcionarios judiciales.
La idea surgió a partir de que él llevara a otros alumnos a presenciar un juicio real, en el marco del proyecto del Superior Tribunal de Justicia de impulsar -en forma conjunta con el Ministerio de Cultura y Educación- un acercamiento real a la justicia de los estudiantes secundarios de 16 años o más.
En el simulacro los estudiantes juzgaron a un hombre que estaba imputado de haber agredido y amenazado a su ex pareja en un boliche bailable y en la vía pública, y luego destrozarle los vidrios del auto.
El organizador de la iniciativa fue el profesor de la materia Construcción Ciudadana, Sebastián Lorda, y desde el Poder Judicial colaboraron y participaron de la audiencia el juez Daniel Sáez Zamora, los fiscales Máximo Paulucci y María Cecilia Molinari, la defensora oficial Paula Arrigone, y cuatro integrantes de la Oficina de la Mujer y de Violencia Familiar, que fue creada este año y depende del STJ. Incluso una de ellas “declaró” como perito.
Los estudiantes intervinientes fueron Aldana Navarrete (víctima), Manuel Hornos (imputado), Camila Weiss, Lucía Berot y Belén Pascual (testigos), Jeremías Alonso, Aldana Lodeiro y Brenda Campodónico (fiscales), Pedro Manzano, Ramiro Schulz y Jonatan Dupó (jueces) y Candelaria Blanco, Santina Marenzo, Joaquín Lodeiro y Carlos Suhurt (defensores).
Los propios funcionarios destacaron, al final del juicio -el acusado fue condenado a dos años en suspenso por las lesiones y las amenazas, pero absuelto por los daños-, el desempeño de los jóvenes. El detalle particular fue el llanto del imputado cuando el tribunal le dio la palabra final.