Falleció Carlos Antonio Felice

Esta misma semana a los 80 años falleció el apreciado vecino Carlos Antonio Felice, quien supo desempeñarse como vicecónsul de Italia en nuestra provincia; además de haber sido integrante del Rotary Club, y también un comprometido colaborador de distintas federaciones, entidades y demás comisiones italianas que se formaron.
Dueño de un espíritu inquieto y solidario, estuvo vinculado también a otras entidades solidarias como Adis y Alpa.
Se recuerda que Carlos fue también propietario, junto a su hermano Coco, del almacén de ramos generales El Indio, ubicado en la esquina de 25 de Mayo y Lagos, que había sido fundado en 1901.
Era un amante de la música -profesor de piano-, y en una época bailó folklore con la señorita Piba Lordi. Fue fundador, junto a su amigo Chiche Fiscella, de la peña folklórica La Querencia, que alguna vez recibió entre otros importantes referentes musicales a Violeta Parra.
Las carreras de autos de regularidad lo tuvieron como protagonista, siendo acompañante del actual gobernador Oscar Mario Jorge.
Por poco tiempo se desempeñó en la administración pública, y luego en Casa Molinari.
Como no podía ser de otra manera, con enorme empeño trabajó en la creación del Club Italiano en el que ejerció varios mandatos como presidente; y también el Colegio de Martilleros y Corredores de Comercio lo vio como socio fundador, integrante de su comisión directiva y ocupando el cargo de presidente en varias oportunidades.
Cuando el gobierno de Italia lo designó vicecónsul honorario en La Pampa, tuvo una esforzada labor porque en los años ’90 fueron muchos los pampeanos que requerían la doble nacionalidad, pensando en instalarse en otros países.
Por otra parte Felice estuvo siempre presto a ayudar a los italianos que habían emigrado a nuestra provincia visitándolos en sus hogares y tratando de que obtuvieran diversos beneficios provenientes del gobierno de aquel país.
Desde hace 31 años estaba dedicado a la actividad inmobiliaria.
Tenía excelente relación con sus amigos, colegas y clientes, y era dueño de un permanente buen humor.
Su deceso enluta a la familia que conformaba con su esposa Inés, y sus hijas Viviana, María Inés y Majan; y por sus nietos Joaquín y Pilar, además de un muy amplio círculo de amistades que lo acompañó hasta su última morada.