Fallo de Radio LU33: son 20 los empleados beneficiados

SITUACION JUDICIAL EN EMISORA PAMPEANA

En marzo de 2010 los empleados se consideraron despedidos, y LU33 pasó a ser dirigida por una cooperativa de trabajo. La licencia es del Estado nacional, pero hoy nadie se ocupa del futuro de la radio.
La semana próxima el empresario César Catena deberá decidir si recurre el fallo de la Cámara Civil de Apelaciones n° 1, o si directamente se allana y le paga a los trabajadores de LU33 que lo llevaron a juicio reclamando indemnizaciones al considerarse despedidos cuando el empresario dejó la radio.
Según se desprende del fallo de la Cámara la familia Legnani -primera adjudicataria de la licencia de Emisora Pampeana- no fue alcanzada por la sentencia porque “los actores no accionan por créditos laborales primordialmente causados en diferencias salariales devengadas a lo largo de su vinculación dependiente, sino en tarifas legales que se les adjudican finalmente por una ruptura del vínculo contractual laboral”. Es decir que los empleados se sintieron agraviados por el abandono que César Catena hizo de la radio, lo que desde entonces los obligó a constituirse como cooperativa para mantenerla en el aire.
Los empleados que son mencionados en el fallo son Natalia L. Aristoy Zapata, José Luis Barreiro, María E. Bertera, Daniel A. Blandi, Sandra Cantera, Javier A. Ernest, María L. Frank, Hugo A. García, Sergio J. Garello, Graciela A. Ibarra, Carlos G. Logia Reynoso, José E,. Maidana, José A. Miranda, Marcelo A. Monsalvo, Rafael Oviedo, Franco N. Pastrana Pedraza, Griselda M. Polero, Marcelo A. Reynoso, Carlos R. Richard, Hermes R. Torra y Ricardo S. Zorzi.
El fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería, condena solidariamente a Radiofusora Pampeana, Ikelar SA, Luceca SA (todas firmas a las que el empresario está vinculado) y César Alfredo Catena, a abonarle a aquéllos la suma que resulte de la liquidación que deberá practicar la perito contadora. Además le impuso a los condenados el pago de las costas y reguló los honorarios profesionales.

“Un fallo muy claro”.
Ahora a Catena le queda el recurso de acudir al Superior Tribunal de Justicia, y para eso tiene 10 días hábiles desde el momento en que fue notificado. En caso de hacerlo debería depositar la mitad del “monto histórico” de la demanda -que obviamente no sería el monto total en caso de resultar perdidoso, porque hay que realizar actualizaciones al momento de cerrar el tema-, que rondaría poco más de 3 millones de pesos.
En los pasillos de tribunales, algunos especialistas del derecho que conocieron la sentencia estimaron que “el fallo es muy claro”, y que de no ser por una razón caprichosa -esto es no querer dar el brazo a torcer ante el reproche de los trabajadores- Catena debería allanarse. “Diría que es casi imposible que el Superior Tribunal de Justicia de vuelta un fallo que favorece a los empleados de LU33 en primera instancia, y también en Cámara”, estimó un abogado del foro local.
Obviamente el empresario tiene derecho a recurrir, y aún cuando el STJ le dijera que no tiene razón podría llegar a la Suprema Corte de Justicia, lo que naturalmente demoraría bastante la resolución de la cuestión.

Legnani desvinculado.
El fallo también consideró que “de la prueba recolectada se demuestra el incumplimiento de la empleadora -abandono de las emisoras LU33 y Power- como causal de injuria laboral suficiente para dar por extinguido el vínculo laboral en forma indirecta; considerando que no obstante que la relación laboral lo era con Radiodifusora Pampeana SA, eran las sociedades titulares del paquete accionario -Ikelar SA y Luceca SA- quienes ejercían la dirección y administración de la empresa a través de su representante César A. Catena”. Fueron esas sociedades las que comunicaron (el 27 de julio de 2009 y el 3 de agosto del mismo año) a los trabajadores su desvinculación con la sociedad empleadora, dejándolos en una situación de total y absoluta incertidumbre respecto a su situación laboral.
Hoy, a varios años de empezar el litigio, Emisora Pampeana espera definiciones que no llegan. La licencia es del Estado nacional, pero el Enacom por ahora no decide. ¿Se volverá a licitar la licencia para que un privado se haga cargo? En este caso, qué pasará con los trabajadores que ahora están en la radio -aunque varios de los demandantes ya buscaron otro horizonte- es todavía algo incierto.