Familia denuncia golpiza

ACUSAN A PATOVICAS Y POLICIAS. DUEÑO DE BOLICHE DIO OTRA VERSION

Un hecho confuso ocurrió durante la madrugada de ayer dentro de un local bailable y posteriormente en una comisaría local. Adrian Funes, denunció que sus hijos fueron golpeados por personal de seguridad de un local nocturno santarroseño y posteriormente recibieron golpes por parte de la policía de la Seccional Tercera. Incluso el hombre aseguró que su hijo mayor fue golpeado dentro de las instalaciones de la Seccional. Por otra parte, uno de los responsables del boliche dio su versión de los hechos y dijo que “estaban haciendo disturbios dentro del local”.
Según relató Funes a este diario, los hechos comenzaron durante la madrugada de ayer cuando sus hijos, Darío (17) y Paul (20) se encontraban dentro del local bailable ubicado en calle Yrigoyen: “Estaba bailando y de un momento a otro un patovica lo agarró y le empezó a pegar”. A todo esto, Paul, contó que “lo sacaron a las piñas, y cuando yo quiero separar me agarraron otros dos patovicas, pero esos no me pegaron”. Mientras él era sujetado por el personal de seguridad, su hermano estaba siendo golpeado por otro integrante de seguridad: “me llevó contra una de las barras, no me dejaba respirar. Cuando me estaban sacando para el lado de la entrada, bajando una escalera, comenzó a pegarme de nuevo, ahí nos caímos y terminamos afuera”, recordó Darío, quien presentaba marcas evidentes en su rostro, en el cuello y en su ropa, de que había tenido un altercado que terminó en golpes. Mientras ocurría esto, su hermano ya se encontraba en la vereda del local, frente a la plaza. En ese momento tuvo una discusión con la policía porque, según dijo el joven, “les pedí que me tomen la denuncia y no quisieron hacer nada, porque yo quería denunciar al boliche”.

¿Apremios?.
En un clima tenso, Paul Funes aseguró haberse dirigido correctamente al personal policial para que le tomen una denuncia contra el boliche y su personal de seguridad. “Me decían que no me podían tomar la denuncia, y de un momento a otro un hombre grandote de la policía me agarró de atrás y me empezó a ahorcar”, dijo el chico y agregó que “estaba que me desmayaba, y en ese momento me robaron el celular -lo recuperó horas más tarde-. También me pusieron las esposas, me cargaron en un móvil y me llevaron a la Seccional Tercera”. Dentro de la dependencia policial, en un pasillo, “un policía me pegó en el ojo, en las piernas, en los brazos y una patada en la cabeza. Todos me querían pegar, hasta el bombero que estaba parado en la puerta cuando me bajaron del móvil”, dijo Funes y sus padres -que enterados de la situación se acercaron hasta la Seccional Tercera- expresaron que “escuchábamos como gritaba cuando le pegaban, encima estuvo en una celda con otros presos. Después lo dejaron en un patio”. Finalmente el joven permaneció demorado aproximadamente seis horas.
“Hay cámaras -de videovigilancia- por todos lados, vamos a denunciar en fiscalía lo que pasó y queremos ver las cámaras”, manifestó el padre de los chicos, quien aseguró además que dentro de la dependencia fueron mal atendidos y que a su hijo le quitaron la tarjeta verde de la camioneta en la que se conducía antes de ingresar al boliche.

“Estaba muy violento”.
Uno de los responsables del local nocturno fue consultado por LA ARENA sobre el hecho ocurrido durante la madrugada de ayer y manifestó que “la historia es que uno de estos chicos, eran dos hermanos, estaba haciendo disturbios dentro del local”, y agregó que una vez que fue retirado del interior del boliche “estaba muy violento, sacado y la policía estuvo por lo menos 20 minutos diciéndoles que se vayan”. “De los dos chicos, el más grande le pegó a un integrante de nuestra seguridad y le ocasionó lesiones en la nariz”, concluyó.