“Firmé bajo tortura”

El rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Sergio Baudino, dijo que luego de ser detenido, y de resultar torturado con picana firmó una declaración con tal que las sesiones terminaran. Lo acusaban de ser miembro del Partido Comunista Revolucionario, y pese a que él no se consideraba integrante recién cuando admitió -mintiendo- que sí, cesó la tortura.
Fue detenido el 23 de febrero de 1977 en un domicilio que ocupaba junto a otros estudiantes en la calle Centeno de Santa Rosa. “Se presentaron dos personas de civil y me dijeron que tenía que acompañarlos a la Seccional Primera… Me llevaron en un auto viejo, creo que era un Valiant, y una de las personas que me llevaban era Reinhardt”, precisó.
En un momento de su declaración hizo referencia a los difíciles momentos de su detención, a la causa que le iniciaron; su paso por la Colonia Penal U-4, y al momento en que lo pusieron a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, el 10 de marzo de 1977.

La tortura insoportable.
Como muchos jóvenes de aquella época Baudino -nacido en Caleufú- participó de la lucha por la nacionalización de la Universidad Nacional de La Pampa, y empezó a interesarse “del devenir político”. En la Seccional Primera permaneció esposado y para evitar que la sesión continuara admitió ser miembro del Partido Comunista Revolucionario. “En esa situación uno admite cualquier cosa”, agregó.
Después lo trasladaron a la U-4 y allí cesó la violencia; hasta que más tarde lo trasladaron en avión a la U-9 de La Plata
Vivió en ese establecimiento carcelario “la dualidad” que se daba porque se disputaba el mundial de 1978: “Veíamos el clima de acompañamiento de la población, se escuchaban los partidos por radio, pero nos angustiaba nuestro futuro”.
Un golpe durísimo en prisión fue enterarse por sus familiares que “habían matado a Cristina Barbeito, una compañera del secundario. Fue muy duro para vivir adentro”.

Temor a la marginación.
Pero además había otra cuestión que preocupaba a Baudino: “Deseábamos la libertad, pero temíamos por la marginación, que íbamos a ser despreciados al salir”, puntualizó.
En 1981, ya en libertad vigilada -gestionada por Ciro Ongaro, otra vez-, Sergio Baudino rindió su última materia para recibirse de contador, tras lo cual empezó a trabajar en el Estudio Sáez; luego fue Director de Rentas de la Municipalidad de Santa Rosa; y más tarde accedió a dar clases en la Universidad. En ese lapso se casó (tiene tres hijos) con su novia de siempre. Y se quebró cuando contó que todas esas circunstancias le daban la pauta que, afortunadamente, aquella discriminación tan temida no existía. Hoy es el rector de la Universidad Nacional de La Pampa.