Frigoríficos: ya suman 500 los obreros suspendidos

Desde el gremio de los trabajadores de la industria de la carne expresaron su preocupación porque el gobierno provincial promueve la creación de nuevas plantas (Speluzzi y Bernasconi), en vez de activar la reapertura de otras (Toay y Vizental).
Sergio Barona es el secretario general del Sindicato de la Carne y, en diálogo con Radio Noticias, expresó su inquietud por la situación de los trabajadores del sector debido al conflicto campo-gobierno. “Estábamos contentos porque se había conseguido un 32 por ciento (de aumento) para fines de octubre, pero de qué nos sirve si la gente está suspendida, con garantía horaria en dos frigoríficos (exportadores) y con los consumeros (para el mercado interno) que también pueden sufrir estas consecuencias”, expresó.
Citó el caso de la planta de Speluzzi, montada recientemente para exportación y que sólo operó sin problemas durante un mes. Actualmente, faena una o dos jaulas por semanas a la espera de que se normalice la situación.
Carnes Pampeanas hace una semana que está parada “y no saben dónde meter la carne, porque están todas las cámaras llenas”, dijo Barona.
El convenio colectivo de trabajo para los empleados de la industria de la carne contempla la garantía horaria, 70 horas quincenales, pero según el sindicalista “esto no nos alcanza, hablamos de mil pesos mensuales”.
Son alrededor de 1.200 los trabajadores de los frigoríficos pampeanos y algunas plantas están cerradas “por mal manejo”, como es el caso de Toay, cuyos trabajadores reciben subsidios del gobierno.
El frigorífico Casepa, en la zona franca de General Pico, sólo trabajó durante un año y con el objetivo de conseguir un cupo para la exportación, pero no consiguieron la matrícula. “Estamos trabajando para que esa planta no pase a ser otro Vizental, pero con lo del conflicto los trabajadores están recibiendo 600 pesos de Nación”.
“La gente del frigorífico Trenel y una parte de Carnes Pampeanas y de Uriburu está cobrando desde el lunes (ese subsidio). Faltan Pilotti y los otros que presentaron un poco más tarde la documentación; pero estamos preocupados porque si sigue lo del paro, otra vez va a tener que salir el gobierno nacional a subsidiar, que es lo que no quiere el trabajador porque termina siendo una especie de Plan Trabajar”.
Si todo se normaliza, y en cumplimiento de los acuerdos salariales con la patronal, los trabajadores de los frigoríficos cobrarán 9 pesos la hora, los iniciales, y 11 pesos el operario especializado. Esto implica un sueldo promedio de 1.600 pesos.
El sindicalista también expresó su inquietud porque desde la Provincia se promueve la apertura de nuevas plantas “pero si nadie nos garantiza de que se podrá trabajar y exportar, estamos creando falsas expectativas; no nos sirve que se haga un frigorífico y que siga cerrado el de Toay o que se mantenga cerrada la planta de Vizental (en General Pico)”.