¿Fue intencional?

Ni bien amaneció en Santa Rosa, los Bomberos regresaron al Club de Planeadores para continuar con las pericias del siniestro que consumió dos hangares, afectó 12 aeronaves y que arruinó décadas de trabajo de la asociación que funciona desde fines de los años 40. Tamaña sorpresa se llevaron los peritos cuando descubrieron que el siniestro había sido ocasionado desde adentro en ocho focos ígneos y que, como corolario, había un reguero negro que unía un punto ubicado al frente de los hangares con un tanque de 1.500 litros de combustible aeronáutico. Estos hallazgos cambiaron de rumbo la investigación que en un primer momento se orientaba a confirmar un desperfecto eléctrico. También se supo que hasta las 18 del martes hubo al menos un socio en el interior del club y que el siniestro fue reportado al 101 por una persona que pasaba ocasionalmente por la ruta y que vio el humo. Ayer por la mañana, el jefe del Cuerpo de Bomberos de Santa Rosa, David García, dialogó con Radio Noticias acerca del llamativo "reguero" y dijo que en las primeras horas de la mañana se había efectuado una inspección ocular en el Club de Planeadores.

Jefe.
"Hace falta recabar más información, tomar declaraciones de las personas que han estado en el lugar o que trabajan allí y esperar el informe de Fuerza Aérea para poder aseverar que fue un incendio intencional", dijo García. Consultado por las labores que realizaron durante la noche del martes, el jefe del cuartel relató: "Una vez que se pudo hacer el enfriamiento de los elementos, logramos ingresar para trabajar mejor. Una vez adentro, retiraros algunos objetos y le dimos especial atención a un tanque cisterna para que no explotara". Este diario pudo saber que el tanque cisterna que contenía 1.500 litros de combustible para aviones había sido adquirido hace pocos días y que incluso aún no estaba en uso.
Una de las principales dudas de los peritos es el llamativo camino negro que conducía hasta el hangar. "El reguero puede haberse generado cuando los efectivos acarrearon algún bidón con combustible hasta la zona donde estaban los autobombas para que no explotara y que éste haya delineado el camino. Seguramente en una semana van a estar todos los resultados de las pericias", dijo García.

Socio.
Mientas los planeadores ardían en el interior de los galpones de chapa, varios socios vieron cómo se esfumaba el esfuerzo de tantos años y se desvanecía toda la energía puesta en el club. Uno de los que se acercó al lugar fue Lorenzo Del Blanco, integrante de la asociación. "Este tipo de cosas son tan lamentables como inesperadas. Por un lado nos contentamos porque no le pasó nada a nadie, pero por otro tenemos que aguantar los daños materiales", dijo Del Blanco.
-¿Sabe si el club y los aviones tenían seguro?
-El predio tiene un seguro, pero no conozco la letra chica. Supongo que cada una de las aeronaves también, pero no sé en qué caso cubrirá el incendio. Nosotros somos una asociación sin fines de lucro y en único ingreso fijo que tenemos es la Escuela. Por eso lamentamos tanto que se haya quemado el corazón del Club que es el avión remolcador (AeroBoero), el biplaza Grob Twin que era la vedette y quedó irrecuperable. El Cessna particular está sin daños aparentes.
-Teniendo en cuenta las pérdidas materiales y que hay cursos que se están dictando en el Club ¿Cómo sigue la actividad?
-Esto es todo muy reciente y no sabemos los daños totales. Afortunadamente los aeroclubes y clubes de planeadores de toda la Argentina se solidarizaron. No hay que bajar los brazos.