Fumadores en la Terminal

LEJOS DE RESPETAR LA LEY ANTITABACO

En el año 2011 el Senado y la Cámara de Diputados de Buenos Aires sancionaron la Ley Nacional Antitabaco. La misma, entre otros puntos, impide fumar en lugares de trabajo cerrados y cualquier espacio cerrado destinado al acceso de público y aclara que las personas no fumadoras tendrán derecho de exigir al responsable del local que conmine al infractor a cesar en su conducta. Además, deberán colocarse carteles que indiquen dicha prohibición.
En los últimos días, llegaron a LA ARENA una serie de denuncias por parte de empleados de la Terminal de Omnibus de Santa Rosa, quienes aseguran que en dicho edificio no se está cumpliendo con esta norma. Una denunciante informó que en primer lugar habló con las personas fumadoras, y les pidió que fumaran afuera del edificio, ya que además de estar incumpliendo la ley, ella sufre de alergia y el humo no colabora en nada con su situación de salud.
Ante la negativa de algunos empleados fumadores de la Terminal, la mujer optó por presentar una nota a las autoridades; que tampoco obtuvo respuesta alguna.

Otros caprichosos.
Pero la Terminal de Omnibus de la ciudad no es la única en la que no se estaría cumpliendo la Ley Antitabaco; sino que en lugares como en la Cámara de Diputados de La Pampa y en diferentes oficinas de funcionarios del gobierno, puede apreciarse la presencia de fumadores a los que nada les importa respetar la ley, y menos aún, respetar la salud de las personas con las que conviven diariamente.
El artículo 2, aclara también que está prohibido el consumo de tabaco en “todos los espacios cerrados dependientes de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, Organismos de la Constitución, Entes Descentralizados y Autárquicos, tengan o no atención al público (…) para el total resguardo de la salud del tercero no fumador”.

Multa.
Según la Ley Antitabaco, se establece el permiso de fumar en patios, terrazas, balcones y demás áreas al aire libre, salvo en establecimientos de salud o de enseñanza primaria y secundaria, así como en clubes de fumadores o tabaquerías con áreas especiales.
Lo que los infractores no deben saber, es que en caso de fumar en espacios cerrados y públicos deberán pagar un monto que va desde el valor equivalente al precio de venta al público de 250 a un millón de paquetes de cigarrillos de los de mayor precio comercializados en el país.