“Guadalupe no puede esperar”

CAMBIEMOS CARGO CONTRA OJUEZ Y ALONSO POR CIERRE DE ONG

La diputada Díaz presentó un pedido de informe a los ministros de Salud y de Desarrollo Social para que den una respuesta “urgente” sobre el cierre de la fundación Guadalupe, que atiende a jóvenes con problemas de adicciones.
El macrismo cargó duramente ayer contra la política estatal en el tratamiento de las adicciones y pidió al gobierno una respuesta “urgente” ante el cierre de la fundación Guadalupe, que trabaja con jóvenes con problemas de adicciones y atraviesa una compleja situación financiera que no le permite continuar con las puertas abiertas, sumada la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la Casa de Gobierno.
La diputada Josefina Díaz, como jefa de bloque de Cambiemos, presentó un pedido de informe a los ministros de Salud, Rubén Ojuez, y de Desarrollo Social, Fernanda Alonso, y al subsecretario de Salud Mental y Adicciones, Manuel Pizarro, sobre los convenios firmados dentro y fuera de la provincia y los aportes enviados para la atención a las adicciones y menores en estado de vulnerabilidad con instituciones locales como Rumén de General Pico, Guadalupe de Santa Rosa y otras.
Al fundamentar la iniciativa, la legisladora explicó que “ambos ministerios manejan recursos, que no son pocos, para firmar convenios o entregar en forma de subsidios a entidades que trabajan con adicciones y menores en riesgo” y señaló que Ojuez y Pizarro, que asumió recientemente, “deben dar respuestas urgentes en un área que a lo largo de un año de gestión sufrió cuatro cambios y no dio una sola respuesta, dejando al desnudo el desmanejo”.

Sin convenio.
Por otro lado, Díaz advirtió la falta de respuesta del Ministerio de Salud que no pudo alcanzar un acuerdo con la ONG, “producto de extrañas circunstancias” y manifestó que la fundación Guadalupe junto a Rumén “trabajan conjuntamente con la Provincia desde hace años en un área de fuerte impacto social”, advirtiendo que el área de Adicciones, con los cambios de funcionarios, está “a la deriva en una problemática no fácil de resolver”
Además, se quejó por los “desmanejos” políticos que “hoy tienen de rehén a uno de los institutos de mayor historia vinculado a la problemática de las adicciones, como es la fundación Guadalupe que debe vender uno de sus edificios, sin tener claro desde el Ministerio de Salud que criterio van a seguir”.
“El problema del narcotráfico y el consumo de drogas en La Pampa y el país es un flagelo que lo debemos asumir desde las diferentes áreas y sobre todo de Salud, que no puede demorar las respuestas, desde la prevención y la atención al adicto, ya que cada uno que recuperamos es un logro de las políticas de Estado verdaderamente articuladas en Desarrollo Social, Salud, Seguridad, Educación”, añadió.

Ermesino.
“Hablar del padre Ermesino y la fundación Guadalupe era hablar de responsabilidad y compromiso en la problemática, y de un Estado comprometido con su accionar, hoy se habla de vender uno de sus edificios y nos enteramos que el Estado tuvo dos intentos frustrados de convenios a firmar con ellos”, dijo la diputada, que pidió conocer los aportes que hace el Ministerio de Desarrollo Social a instituciones para la atención de menores en estado de vulnerabilidad, porque “es extraño que no atienda a la fundación Guadalupe ante esta dificultad” económica.
“Manejan fondos y debemos conocer en que los gastan, si en esto que es primordial no los están gastando, es un cambio de política, no queremos pensar que es una actitud pensada en destruir hacia una de las instituciones más comprometidas por décadas con las problemáticas vinculadas a las adicciones, los pampeanos debemos conocer si es un cambio de política que piensa hacer y cómo. Lo que sucede con la fundación Guadalupe lo sabemos a media, debemos conocer su verdad, si la tiene, esperamos que no sea otro tema donde no da respuesta, que no sea otra política pública del ministerio que no existe”, cerró.

“La comunidad nos hizo muy bien”.
Francisco y Lucas, dos internos de la Comunidad Terapéutica Guadalupe, hablaron ayer a la mañana por Radio Noticias y destacaron que el programa los está ayudando a recuperarse.
Francisco, de 21 años, contó que su vida “era tomar alcohol y joder con mis amigos desde los 14 años”.
“Fui a la escuela hasta los 14, me cansaba de drogarme”, relató, para contar que actualmente hace “ejercicios para descargar las energías” y que trabajo “en la huerta y en la herrería” de la comunidad.
“Ahora me levanto todos los días sonriendo, porque estoy lúcido. Guadalupe me hizo muy bien. Me devolvió a lo que yo era”, puntualizó.
Por su parte, Lucas, de 27 años, explicó que entró “destruido” a la Comunidad Terapéutica porque “era un tiro al aire”. Advirtió seguidamente que desde su ingreso al Programa Guadalupe “la cabeza me empezó a trabajar y ya tengo proyectos”.
“Estamos haciendo el secundario, empecé a leer, acá tenemos biblioteca”, amplió, para acotar que “en la calle vivís frustrado”.
“Arranqué consumiendo por joda. Pensaba que yo era un vivo porque estaba consumiendo y los otros eran unos boludos porque salían a trabajar”, relató.
“La comunidad terapéutica nos hizo muy bien. A mí no me sirve un ambulatorio. Tengo que estar en terapia, con psicólogos”, explicó.
“Estamos asustados porque estamos inestables, no queremos salir a la calle así, porque detrás de cada uno hay una familia, hay gente”, dijo finalmente, cuando se lo consultó sobre la posibilidad de cierre del programa.
“Tenemos una pelea todos los días, por eso estamos preocupados”, señaló finalmente.