Habrá careo entre Bongianino y Salinas

La diputada Claudia Giorgis fue la más inquisidora frente al procurador. No obstante por momentos pareció estar alegando, y casi adelantando cuál iba a ser la dirección de su voto cuando deba realizarlo.
La audiencia de ayer en la Sala Juzgadora del juicio político que se le sigue a Mario Bongianino arrojó como saldo más importante la decisión de un careo entre procurador general y el fiscal de General Pico, Carlos Salinas. También se aprobó una medida similar con la secretaria privada del funcionario cuestionado, Silvia Boulenaz. El punto en cuestión es dirimir si efectivamente Bongianino habló o no con Salinas mientras se buscaba en la ciudad norteña a la pequeña Sofía Viale.
Cabe señalar que -no obstante la intención de los diputados de la oposición, que pretenderían probar la responsabilidad de Bongianino- el que otra vez queda en el centro de la escena es precisamente Salinas. ¿Por qué? Porque en la Sala Acusadora, donde dijo que nunca había hablado con el procurador general durante la investigación del paradero de Sofía, declaró bajo juramento de decir verdad. Bongianino sostiene lo contrario, pero no tiene la obligación de decir la verdad cuando declara, con lo que quien puede quedar incurso en la figura de falso testimonio es el fiscal de General Pico.
Un careo se realizará entre el fiscal de General Pico, Carlos Salinas, y la secretaría privada del procurador Bongianino, Silvia Boulenaz, en razón de algunas contradicciones que se habrían producido por declaraciones de ambos.

Diputado amoscado.
Fue el diputado Alejandro Odasso (Frepam) quien solicitó esa medida, momento en que Martín Borthiry (PJ) sugirió pasar a un nuevo cuarto intermedio. Allí se produjo el cruce con Hugo Pérez (Frepam), quien dirigiéndose a la presidenta de la Sala Juzgadora, Fernanda Alonso, dijo: "Tratemos de no hacer papelones. Hay gente de otras provincias", y pidió que se vote la moción de Odasso. Así se hizo y quedó establecido que el careo se realizará el miércoles 13 a las 10.
Al parecer Pérez, quien cortó la intención de Borthiry de pasar a un cuarto intermedio, está amoscado con el diputado vernista por los cambios que se van a producir en la ley de Coparticipación de Regalías Petroleras, y ya el día anterior le habría expresado su malestar.
Por otra parte quedó planteado también otro careo, que se produciría entre el mismo Bongianino y el fiscal Carlos Salinas. "No tengo problemas", señaló el procurador cuando se planteó esa posibilidad, que terminará de definirse el mismo miércoles 13, luego del cotejo de Salinas y Silvia Boulenaz.
La duda es si existió o no el diálogo entre ambos mientras se desarrollaba la búsqueda de Sofía Viale. El procurador insiste en que sí -"llamé dos o tres veces al Ministerio Fiscal (de Pico)", afirmó la secretaria Silvia Boulenaz-, pero Salinas dijo en la Acusadora que eso no fue así: "Nunca hablé con Bongianino", afirmó bajo juramento.

Autonomía funcional.
Ayer Patricia Lavín, en su condición de presidenta de la Sala Acusadora -y ahora en calidad de fiscal-, fue la que planteó las diferencias entre una y otra declaración. ¿Hablaron o no Bongianino y Salinas? Eso es lo que se trataría de establecer en el careo.
Ayer el procurador respondió a numerosas preguntas de los diputados provinciales, donde nuevamente se mencionó la cuestión del sumario a un fiscal por el mal desenvolvimiento en el caso Sofía. Sobre el tema dijo que está en marcha un sumario. Agregó que él dio instrucciones para que se investiguen "todas las hipótesis" que aparecieran.
Contestando a Claudia Giorgis sostuvo que es el Superior Tribunal de Justicia el que tiene la máxima potestad disciplinaria. La legisladora había querido saber por qué el procurador no ordenó en su momento sanciones a los fiscales, fundamentalmente a Carlos Salinas, quien no organizaba reuniones con los demás fiscales.
Se refirió también a su relación con los fiscales y los encuentros que se realizan, señaló que hay una gran carga de trabajo, y se lamentó porque no se ha jerarquizado la labor específica de esos funcionarios, más aún considerando que así lo determina el nuevo Código Procesal Penal.
Bongianino reiteró que él no podía dar instrucciones en particular sobre un tema puntual, ya que debía respetar la autonomía funcional de los fiscales. "No puedo dar instrucciones sobre un caso particular", enfatizó.

Preocupan delitos sexuales.
En otro pasaje de la audiencia el procurador informó que también habló con otros fiscales e incluso a través de correos electrónicos recordándoles la existencia del Registro Nacional de chicos extraviados, que fue uno de los recursos que se había utilizado en la ciudad de General Acha, donde habían desaparecido dos jóvenes que afortunadamente fueron encontrados.
Manifestó además que hay preocupación por el incremento "muy importante" de los delitos sexuales intrafamiliares, y apuntó que se los debe "combatir con todo el peso que nos da la ley".
Al hacer referencia al Registro de Condenados por Delitos Sexuales, recordó que nunca fue reglamentado, y comentó que hace unos días recibió una nota del Ministerio de Gobierno con un anteproyecto para reglamentarlo. Indicó que después de analizarlo se mandaron las propuestas del Ministerio Público. Aclaró que no obstante el registro no se elaboró, que no hay reglamentación y tampoco se le asignaron recursos.

Fidelidad, hasta la hora señalada.
En la mañana de ayer las gradas volvieron a estar ocupadas por los funcionarios judiciales de otras 22 provincias -entre ellos quienes oficiaron de testigos el jueves: el procurador general de Salta, Pablo López Viñals; el de San Juan, Eduardo Quattropani; y la procuradora general de la SCJ de Buenos Aires, María del Carmen Falbo-, pero esta vez tuvieron además una amplia compañía de otros fiscales y defensores pampeanos, que siguieron atentamente la audiencia.
Entre otros integrantes del Poder Judicial se pudo advertir a Guillermo Sancho, Carlos Ordaz, Fernando Rivarola, Gastón Boulenaz, Pablo De Biase, Susana Alvarez, Cecilia Martiní y Máximo Paulucci. También estaba presente en la Cámara de Diputados la esposa de Bongianino, la jueza civil Fabiana Berardi, quien se quedó hasta que se dio por finalizado el encuentro.
Alguien expresó en la tribuna que los fiscales y defensores habrían sido "invitados" por el propio procurador general, deseoso de que concurrieran a la Legislatura el día que lo iba a tener como principal protagonista, porque iba a responder preguntas de los diputados.
Estuvieron un buen rato, pero después del mediodía, y en grupos, se fueron retirando del recinto. Sólo alguno que otro se quedó hasta que la presidenta de la Sala Juzgadora, Fernanda Alonso, dio por finalizada la reunión. Risueñamente, uno de los asesores legislativos deslizó por lo bajo: "Fidelidad sí (a Bongianino), ¡pero sin exagerar, eh!, porque a la hora que salen habitualmente de trabajar se fueron tomando el buque". Quienes escuchaban no pudieron evitar una sonrisa.