“Hay mucha impotencia y desesperación”

El próximo miércoles los trabajadores, que están de paro por tiempo indeterminado, irán con una nota al Ministerio de Salud de la provincia para intentar obtener una respuesta a sus reclamos.
"Sentimos mucha impotencia porque no tenemos respuestas de nadie. Y hay mucha desesperación porque muchas compañeras tienen que pedir plata prestada para darle comida a sus hijos". Viviana Zapata trabaja en el sector de enfermería del Instituto Polymedic y en sus palabras representa el estado de ánimo de quienes allí se desempeñan, con sueldos sin cobrar y en medio de una gran incertidumbre por el futuro laboral.
Los empleados realizaron ayer una nueva marcha. Esta vez se dirigieron al domicilio (en el barrio de Villa Elvina) del médico Néstor Nicolino, quien aún se mantiene como socio del Instituto pero que, según dijo en una solicitada, renunció a su puesto de gerente.
"Fuimos hasta la casa de Nicolino porque sacó una solicitada donde creo que no se dirige a nosotros, pero nosotros somos parte del Polymedic, trabajamos ahí, y no da ninguna respuesta. Encima llamó a la policía y había un patrullero en la puerta de la casa, pero nosotros no vamos a dañar nada ni nada parecido, la verdad que tenemos mucha impotencia", afirmó Zapata en diálogo con este diario.
El próximo miércoles los trabajadores, que están de paro por tiempo indeterminado, irán con una nota al Ministerio de Salud de la provincia para intentar obtener una respuesta a sus reclamos. Quieren cobrar lo que se adeuda en sueldos y saber cómo seguirá la situación.

Particulares.
"Hay mucha gente que está desesperada, que está pidiendo plata prestada por todos lados. En la solicitada Nicolino dice que el Polymedic no está en condiciones de funcionar, pero él hasta fines de enero, cuando se fue, estuvo realizando cirugías particulares, que le significan mucho ingreso de dinero. ¿Y recién ahora se da cuenta que no está en condiciones de funcionar?", se preguntó la trabajadora.
Nicolino es uno de los socios mayoritarios junto al médico cordobés Gustavo Peñaloza, y un conflicto entre ellos dos habría sido el desencadenante de la actual situación, según reconoció el viernes el abogado del gremio de ATSA Sanidad, Fernando Canepini.

Interna.
"Hay una discusión interna, manifestada en reunión en presencia del personal y nuestra, donde los dos socios mayoritarios de la empresa no se ponen de acuerdo con el manejo societario y por lo que tengo entendido, Nicolino se ha abstraído de participar; lo que imposibilita una gestión ordinaria de la empresa. Por supuesto que está cesando la producción también, ya prácticamente no hay pacientes, entonces estaríamos perdiendo el círculo productivo", expresó el letrado tras la reunión del viernes.
Los trabajadores afectados comprenden a 58 empleados registrados y más de 20 en negro, según los datos aportados por el propio staff del Instituto. "Estamos re mal, se viene otro mes de cobro y la situación es cada vez peor, de mucha impotencia y bronca", resumió Zapata.