Hormigas gigantes en la Plaza San Martín

UNA OBRA ESCULTORICA

Los problemas sanitarios que atraviesa la ciudad de Santa Rosa fueron el disparador para que un grupo de escultores pensara una obra en el centro de la ciudad. La comunidad organizada que representan las hormigas es el concepto central.
Inspirado en la crisis sanitaria que atraviesa Santa Rosa, el escultor Mario Eyheramonho está trabajando junto a los alumnos del taller municipal de escultura en una importante obra que podrán apreciar los santarroseños en los próximos días en la Plaza San Martín: la vara seca de un pino de 14 metros será tallada por el artista que además montará 30 hormigas de metal.
“En algún momento empecé a hacer insectos, me interesaba el caos ecológico. El pino está totalmente seco. Me lo ofrecieron y desde el taller de escultura municipal comenzamos a trabajar”, dijo Eyheramonho.
Los insectos de gran tamaño hechos en soldadura con hierros viejos le han valido a otro artista plástico argentino una fama internacional: identificar el atelier del escultor Carlos Regazzoni en el barrio porteño de Retiro no es para nada difícil, solo hace falta levantar la vista en la avenida del Libertador para encontrarse con decenas de hormigas sobre el techo de un viejo galpón.
En estos días, el equipo de trabajo pampeano cortó más de 500 hierritos para luego soldarlos en las patas de las hormigas.

Mensaje.
“El mensaje está muy relacionado con la realidad de Santa Rosa, el caos de las cloacas y el asfalto. Aclaro que de esto no tiene la culpa la gestión esta ni la anterior. La ciudad creció y comenzaron los problemas. Si uno se fija bien, las hormigas están subiendo cosas en vez de bajarlas, están acarreando a lo más alto del árbol seco. El sentido es un mensaje: ‘si no nos ponemos las pilas entre todos nos va a tapar el agua'”, agregó Eyheramonho.
“La idea es que la obra represente construcción, en medio de esto que es el choque del hombre con la naturaleza. Mi idea es representar una comunidad organizada frente al desastre, como las hormigas”, concluyó el artista.
Otra de las ideas para la obra que aún está en ciernes es instalar en la punta de la vara un águila calva de metal, como la que se posaba antiguamente en la cima de ese árbol.

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