Hospital dice que la madre es “nociva” para la niña

El Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez” le sugirió al juez de la Familia y el Menor, Marcos Aguerrido, que Karina Méndez, la madre de la niña de 7 años que está internada allí, no permanezca por ahora a su lado porque su presencia es “nociva” para la menor, y además dejó asentada la sospecha de que pudo haberle administrado remedios “sin indicación médica”.
Esos dos datos figuran en un informe oficial remitido ayer por el subdirector médico del nosocomio porteño, Daniel Freigeiro, a Aguerrido y en el que aparecen las firmas de otros profesionales, entre ellos dos pediatras y el jefe de la Unidad 5 (Clínica Pediátrica), Eduardo Vainstein.
La semana pasada, a partir de una presentación del Ministerio de Salud de La Pampa, en la justicia se abrieron dos causas. En una Aguerrido investiga cuál es el verdadero estado de salud de la niña y, en la otra, el fiscal Gastón Boulenaz busca saber si Méndez cometió una estafa al promover festivales benéficos destinados a tratamientos para su hija de enfermedades que no padece.
La niña fue operada en 2009 en el Gutiérrez de un tumor benigno en el cerebelo (“quiste dermoide”, según la especificación médica). La mamá aseguró que después de esa intervención comenzó a sufrir “hidrocefalia con presión intercraneana”, epilepsia y a tener problemas en la vista y en la audición, y acotó que recientemente se le detectó un tumor maligno en el sistema nervioso central (“astrocitoma recurrente”) del que no puede ser operada. Todo eso fue descartado por los médicos del Gutiérrez. Incluso la Unidad Oncológica le envió a Salud una constancia manifestando que “no se encuentra registrada como paciente, ni posee historia clínica”.
El Juzgado de la Familia y el Menor dispuso el martes la internación de la nena en el Hospital de Niños para que sus autoridades le informen acerca “del estado de salud, la necesidad y el control de la medicación que se le suministra y entreguen el correspondiente diagnóstico”.

Diagnóstico a la madre.
Desde el Gutiérrez lo primero que le requirieron a Aguerrido fue que “por la seguridad de la menor, arbitre las medidas necesarias con relación a la permanencia de la madre” en el hospital, hasta tanto se le haga a Karina Méndez “un diagnóstico de su estado psicopatológico en una institución adecuada”.
En la nota, los pediatras consideraron que “la presencia de la progenitora en contacto con su hija, durante la presente internación, es nociva para la salud y recuperación de la niña”, y mostraron “la sospecha de que (la madre) le administre medicación sin indicación médica”.
En tal sentido, dijeron que Méndez refirió que la menor padece “un astrocitoma recidivante y epilepsia refractaria, motivo por el cual le administra medicación antiepiléptica (levetirazetam, elobazán y ácido valproico) y (el corticoides) Deltisona en altas dosis (…) A excepción del ácido valproico, esta medicación no fue indicada por ningún médico de este hospital, según consta en la historia clínica, atento a que la paciente presenta estudios que descartan una patología previa que lo justifique. La paciente fue intervenida en 209 por presentar un quiste dermoide sin requerimiento alguno de tratamiento posterior”.