Hospital: los funcionarios siguen sin querer hablar

Nuevamente ayer, teléfonos celulares y particulares de los principales funcionarios del área de salud pública de la provincia permanecieron mudos. LA ARENA intentó contactar a los responsables del área para que respondieran por los serios cuestionamientos en el que se encuentra el funcionamiento y servicio del hospital Lucio Molas, pero a semanas de iniciadas las denuncias públicas, nadie quiere hablar por parte del gobierno provincial.
Ayer un cronista se quiso comunicar con la ministra de Bienestar Social, Cristina Regazzoli; el subsecretario de Salud, Luis Ordóñez; el director general de Salud, Raúl Alvarez; y la directora de ese establecimiento, Ana Alday. Ninguno atendió las llamadas.
Durante 2008 hubo denuncias sobre el funcionamiento del Lucio Molas y también sus empleados se movilizaron, no sólo por cuestiones salariales, sino en reclamo de lo que consideran una mala administración, y por ende, un mal servicio para quienes deben atenderse en ese establecimiento asistencial. Hasta el ex secretario de Salud, Diego Roca, afirmó que los problemas venían desde la gestión de Carlos Verna. Hubo, meses después, una promesa por parte de la ministra Regazzoli de que se iba a realizar un estudio para determinar cómo llevar adelante un mejor funcionamiento, pero todo quedó en promesas.

Más denuncias.
Hace algunas semanas comenzaron nuevamente los reclamos y en las fiestas de fin de año se produjo un hecho con armas de fuego en el interior del hospital. Entonces se sumaron las protestas por la inseguridad que se vive en los pasillos y habitaciones desde la misma Asociación de Profesionales del establecimiento.
También desde la Cooperadora del Molas confirmaron las deficiencias y se informó que los trabajadores le habían presentado un plan a la directora Alday sobre el estado del nosocomio, que había sido descartado. “El hospital está totalmente abandonado” dijeron desde la entidad que colabora con el principal hospital pampeano.
Mientras tanto, desde la esfera oficial, no hay respuestas a los reclamos y las denuncias que involucran al nosocomio. Este tema parece no preocupar demasiado a los funcionarios del área quienes prefieren mantenerse en silencio sin entender que la población pampeana, que en gran número se atiende en el Lucio Molas, viene siguiendo con mucha atención las inquietantes informaciones que involucran al hospital más grande de la provincia.