Importante robo a un estudio contable

EL FIN DE SEMANA

“Los que hicieron esto no fueron improvisados. Esta operación fue planeada, organizada y llevada a cabo por personas que conocían el escenario a la perfección”. El comisario Sosa de la Seccional Primera, sabe que el robo cometido en el estudio contable Rivas y Asociados, no fue producto del arrebato de una mente criminal.
Entre el sábado al mediodía y ayer a la mañana, desconocidos ingresaron al lugar por una claraboya del baño y se llevaron de una caja fuerte una suma de dinero sobre la que todavía no hay números ciertos: una fuente de la Brigada de Investigaciones dice que se llevaron 30.000 dólares y 60.000 pesos, el comisario Sosa dice que solo uno de los socios del estudio denunció que faltaron 30.000 pesos, mientras que otra fuente abocada a la investigación asegura que en la caja había una suma varias veces mayor.
Pero más allá de la cantidad de dinero, lo que impresiona a la pesquisa es el trabajo que hicieron los delincuentes para colarse en el baño, eludir el sistema de alarmas, y darse a la fuga sin que nadie viera nada. Este diario pudo saber que la claraboya del baño por la que ingresaron los intrusos es rectangular y que estaba protegida por una reja. “Tras retirar la reja, rompieron el vidrio y metieron un elemento con el que, a distancia, entornaron la puerta del baño que estaba abierta. Si no hubiesen cerrado la puerta, la alarma los habría detectado. Después, bajaron desde el techo una escalera de extrañas dimensiones -más fina de lo habitual- que se presume fue construida para este robo”, dijo una fuente policial.

Baño.
Una vez adentro del baño, los intrusos manejaron los tiempos con tranquilidad. Según fuentes policiales, la caja fuerte, “que es en realidad una caja de seguridad con una cerradura no muy difícil de vulnerar”, estaba empotrada a la pared camuflada por el fondo de un pequeño armario. Fue después de retirar algunas toallas, jabones y rollos de papel higiénico, que los delincuentes se entregaron al trabajo más duro: con la ayuda de una barreta abrieron la caja, retiraron el dinero y se dieron a la fuga subiendo al techo por la fina escalera que los llevó hacia el botín.
Ahora los investigadores están peritando las cámaras de los locales comerciales aledaños para ver si identifican algún movimiento sospechoso en la zona durante el fin de semana. La policía dice que ninguno de los vecinos del barrio vio nada raro. La barreta y la escalera quedaron abandonadas en el baño del estudio y -aparentemente- tendrían huellas dactilares de los autores del hecho.