Inician actividad en marzo

El director de Protección Ambiental y Servicios Públicos, Arturo Lucero, confirmó ayer que la municipalidad capitalina se hará cargo del servicio de cremaciones en el Cementerio Parque de Santa Rosa a partir del próximo mes, tras terminarse el convenio que mantenía con la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE).
“En la primera semana de diciembre, tomamos contacto con el crematorio, porque la cooperativa en realidad quería sacarse el servicio de encima, teniendo en cuenta los costos elevados”, comentó en primera instancia el funcionario comunal. En las instalaciones, trabajarán seis empleados comunales.
Agregó que hasta ahora se dedicaron a capacitar a los empleados y que “se decidió parar el horno porque tenía algunas deficiencias en su uso”, que debieron ser atendidas directamente por los técnicos de la empresa Incol Co S.A., que fabrica elementos de incineración y cremación.
“Paralelamente, tuvimos que comenzar con las cuestiones jurídicas, formularios, y conseguimos la ropa adecuada para realizar el trabajo. Apenas tengamos listas las instalaciones, en la segunda quince de marzo, empezamos a trabajar”, aseguró Lucero.
Lo cierto es que desde noviembre de 2013, los santarroseños que sufren la muerte de un familiar no pueden optar por la alternativa de la cremación, que tiene costo cero para las personas domiciliadas en la ciudad, según se convalidó a través de una ordenanza sancionada a fines de 2011.
-¿La municipalidad no podía prever alguna salida del convenio que no deje durante meses a la gente sin este servicio?
-Hicimos lo que pudimos, no es fácil capacitar gente. Se trata de decisiones que tomamos a último momento, para hacernos cargo del horno. Antes, hubo una discusión si se llegaba a un acuerdo con la cooperativa, que tenía inconvenientes con los elevados costos del servicio. Si hubiésemos ponerlo en marcha antes lo habríamos hecho, considerando que hasta el momento se practicaban dos cremaciones diarias en la capital.

Nuevo horno.
Sobre la sugerencia de la CPE de Santa Rosa a la comuna para que adquiera otro horno para operar en forma conjunta, alargando así la vida útil del existente, Lucero afirmó: “La idea es esa, comprar un horno nuevo para también aumentar la cantidad de cremaciones, pero lo veremos en realidad más adelante porque son costos muy elevados los que deberíamos afrontar”.

68 nichos.
Lucero contó que mediante licitación la comuna apunta a la construcción de tres tubos de 68 nicheras estándar cada uno y otro de medidas especiales. También se afecta la provisión de materiales.
El presupuesto oficial fijado desde la Dirección de Obras Públicas es de 801.334,60 pesos y según se informó oficialmente, el 12 de marzo, en la Dirección de Compras y Suministros se abrirán los sobres con las ofertas.
La cooperativa local dejó de prestar el servicio crematorio el último día de noviembre, en el marco de un convenio iniciado en 2006 con la intendencia del justicialista Néstor Alcala. Durante siete años, se llevaron a cabo 1.100 servicios de cremación.