Inseguridad en Lucio Molas: hasta hubo un tiroteo

Durante la madrugada de Navidad hubo un tiroteo en el predio del establecimiento sanitario, y los involucrados ingresaron armados a la Guardia, donde eran atendidos cinco baleados. No hay guardia policial, salvo la que cuida al cajero automático.
Roberto De Martini es el secretario de la Asociación de Profesionales del Lucio Molas y ayer, por Radio Noticias, relató un hecho grave registrado en el hospital durante la madrugada del 25, que no fue informado por la policía. “Fue más grave que otros que se vienen sucediendo desde hace mucho tiempo en los servicios de salud”, aclaró.
“Hubo un tiroteo en la ciudad y las víctimas, cinco baleados, fueron atendidos en la Guardia. Se ve que gente amiga de los baleados, o familiares, realizaron una balacera en el predio del hospital e irrumpió en la Guardia portando armas. No hubo ostentación, pero las portaban y dejaron verlas”.
El médico dijo que en el Lucio Molas “no hay guardia policial: la que está se encarga únicamente de la custodia del cajero automático. Le dan más importancia a eso que a la vida de los trabajadores de la Guardia”.
Profesionales y auxiliares han reclamado insistentemente ante las autoridades de Salud, pero nunca obtuvieron una respuesta en materia de seguridad. “Esto fue lo que nos decidió a salir por los medios para denunciar la situación, porque como ocurre en nuestro país luego de una desgracia todo el mundo se desgarra las vestiduras y se toman medidas urgentes para que no pasen estas cosas”.
“Además, esa misma noche, luego de los incidentes, fueron robados varios pacientes internados, lo que es corriente acá. También es frecuente que haya amenazas contra enfermeros cuando sorprenden algún ladrón. Además, ha habido casos de agresiones físicas contra profesionales, pero nadie toma cartas en el asunto a pesar de las notas a las autoridades del establecimiento, de la Subsecretaría y hasta el Ministerio de Bienestar Social”.
Lo sucedido en la madrugada de la Navidad “ha desbordado totalmente nuestra paciencia”.
-¿Podemos definir que el hospital, a ciertas horas del día, es tierra de nadie?
-Es ajustada esa definición. Lo invito a que venga en cualquier horario y recorra todo el hospital. No existe la circulación restringida. No necesita ni guardapolvo para caminar libremente por cualquier parte del predio. Es más, si se pone la gorra que usan los cadetes o pantalones a la altura de los glúteos, no va a llamar la atención.
-¿Al hospital se ingresa por un sólo lugar?
-No, están abiertas todas las puertas: la de Pediatría, la de la antigua entrada, la de la Guardia, la de la Sala de Espera… No hay restricción y eventualmente puede pasar que los preventores comunitarios, si están, pregunten a quién va a ver esa persona. Ni siquiera se respetan los horarios de visita, lo que complica la limpieza, la atención del paciente y la seguridad. Y todo esto no es privativo del hospital Lucio Molas, ya que sucede en todos los servicios de emergencia. Días atrás ingresaron al Centro Sanitario y rompieron a patadas varias puertas. No se toman los recaudos necesarios, nadie nos da respuestas. Es muy triste decirlo, pero no hay planificación ni se desarrollan medidas para este tipo de hechos y otros que tienen que ver con lo estrictamente sanitario.
-De Martini, ¿no hay cámaras de vídeo en el hospital?
-Sí, pero es como para pasar la cinta en los cumpleaños o en alguna fiesta, porque no se ha rescatado nada cuando han desaparecido cosas del hospital, a los médicos también les han robado. La seguridad brilla por su ausencia.