Interna por los refugiados sirios

EL TEMA GENERO POLEMICAS DENTRO DEL GABINETE PRESIDENCIAL

En la edición de ayer, LA ARENA dio a conocer la historia de una joven siria que espera la habilitación para llegar a La Pampa como refugiada. La muchacha es traductora de inglés, tiene 24 años y, según informó la Asociación Arabe, “se encuentra muy cerca de la zona de conflicto que afecta a su país desde hace seis años”. Zulma Bedis, presidenta de la entidad dijo que “su vida está corriendo peligro”.
A fines del año pasado unos familiares pampeanos que la conocieron por Internet se ofrecieron como “Familia Llamante”, una figura dentro Programa Especial de Visado Humanitario para Extranjeros Afectados por el Conflicto de la República Arabe Siria que pretende colaborar con los países en crisis. Desde entonces la joven espera que Argentina, por medio de la Cancillería, acepte su ingreso. Sin embargo, la demora en la habilitación no sería un problema de la burocracia diplomática sino una cuestión más importante que actualmente está generando debate dentro del gabinete presidencial: el ingreso al país de 3.000 refugiados sirios.
Según publicó en su edición dominical el diario La Nación, “el gesto de Mauricio Macri de recibir en la Argentina a 3.000 refugiados sirios para mostrar un alineamiento con Estados Unidos, la Unión Europa y el papa Francisco está costando caro puertas adentro de la Casa Rosada”.
El periódico porteño informó que fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien le anunció a la asesora de Seguridad Nacional de Barack Obama, Susan Rice, la intención de la Argentina de recibir refugiados sirios por la crisis de Medio Oriente y los ataques de Estado Islámico. “Estamos dispuestos a recibir a unos 3.000 refugiados y ser parte de la solución de un problema global”, dijo Peña en su ultimo viaje a EE.UU. Lo que no dijo Peña fue la fecha, ni la metodología para aplicar en este plan. Esa simple mención encendió la mecha en la Casa Rosada entre entusiastas de la idea y aquellos duros críticos de recibir sirios en estos momentos complejos de la economía argentina y la situación mundial de amenaza terrorista.

Interior.
En el Ministerio del Interior no están muy convencidos de la practicidad de la iniciativa y creen que hay que evaluar con cuidado el impacto que puede tener la medida en el país. “Hay que comprometer a muchos ministerios y actores. Estamos ante un plan que puede conllevar riesgos, de los cuales luego no podremos arrepentirnos”, admitió un destacado funcionario de Interior.
Entre esos “riesgos” que se mencionan figura la posibilidad de no dar respuesta laboral a los refugiados, no poder atenderlos a nivel sanitario y estar acotados de presupuesto para su mantención. La Dirección de Migraciones tiene el presupuesto al límite: de los 1.700 millones de pesos anuales con que cuenta, 90% lo destina a salarios de empleados.
Por su parte, la Agencia Federal de Inteligencia señaló los “riesgos” que implica dar refugio a los sirios puesto que el país no tiene posibilidad real de chequear fehacientemente el origen y los contactos políticos con los refugiados sirios que vendrían al país. En otras palabras: el gobierno teme que los refugiados tengan contacto con alguna organización terrorista.

Ya hay 1.000 refugiados
Durante el último gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en el 2014, la Argentina creó el “Programa Siria” para facilitar visados y recibir a refugiados de ese país, con el apoyo de las comunidades árabe y católica. Según cifras oficiales, actualmente hay 1.000 sirios en la Argentina que huyeron de la guerra en los últimos tres años. El presidente Mauricio Macri -informó La Nación- busca ampliar esa cantidad de refugiados con la ayuda económica de Estados Unidos y la Unión Europea.

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