Inversores aprueban el proyecto del parque eólico de General Acha

Un grupo de financistas de origen norteamericano le dio el OK al desarrollo realizado por la empresa alemana y ahora buscará financiamiento internacional para completar la inversión de 96 millones de dólares prevista para La Pampa.

Los inversores que el miércoles visitaron el lugar donde se levantará el parque eólico La Banderita, cercano a General Acha, quedaron más que satisfechos con el emplazamiento y ya dieron la aprobación definitiva al proyecto. Ahora, el fondo inversor recurrirá a sus fuentes de financiamiento para obtener el dinero para empezar con la construcción. El proyecto, elaborado por la compañía alemana ABO Winds, tiene un costo de 96 millones de dólares; una parte la aportaría el grupo inversor y el resto, organismos internacionales.
“Estamos muy contentos porque ha sido una visita muy provechosa”, comentó la directora para Latinoamérica de la compañía ABO Winds, Vanesa Revelli, en una comunicación telefónica desde General Acha tras haber concluido la visita al establecimiento rural donde se instalarán los 25 aerogeneradores. “Los inversores han quedado satisfechos y ya nos dijeron que le van a dar el OK definitivo al proyecto”, acotó la directiva.
El optimismo de Revelli se refería no solo a la visita a La Pampa -y el jueves a Neuquén- de esos tres integrantes del fondo inversor sino también a las gestiones realizadas a principios de semana ante la Secretaría de Energía de la Nación y en la Compañía Administradora del Mercado Mayorista de la Energía Sociedad Anónima (Cammesa). El martes, el grupo estuvo en la Secretaría de Energía y en Cammesa donde presentó formalmente el proyecto y tuvo una excelente acogida por parte de las autoridades de ambos organismos. De Cammesa logró el compromiso de firmar el contrato para entregar al Sistema Interconectado la energía que produzca La Banderita. “Nos trataron muy bien y ahora vamos a hacer la presentación de los dos proyectos”, anticipó.

La Banderita.
El proyecto La Banderita fue elaborado por la compañía alemana ABO Winds y ya ha obtenido los avales de prácticamente todos los organismos técnicos vinculados a cuestiones energéticas y ambientales. Contempla la instalación de 25 turbinas aerogeneradoras de 2 megavatios cada una -sumaría una potencia total de 50 megavatios- en un establecimiento rural ubicado al suroeste de General Acha. El lugar elegido se encuentra 12 kilómetros al oeste de la localidad y 8 hacia el sur, cerca de donde se hallan “Pampero” y “Huracán”, los dos molinos de viento de la Cooperativa de Obras y Servicios de General Acha (Cosega).
El monto total de la inversión rondaría los 96 millones de dólares; la intención de este fondo inversor es hacerla toda junta. Con los propietarios del establecimiento “La Banderita”, ABO Winds tiene un contrato de 30 años de duración para la cesión del área donde se instalarán los molinos.
“Desde 2009 estamos haciendo estudios de viento en el lugar y todas nuestras mediciones están auditadas y certificadas”, comentó Revelli, reiterando que los vientos pampeanos “son excepcionales” y tienen una característica que los hacen apropiados para este tipo de generación eólica: “no son vientos turbulentos”, explicó, hecho que eficientiza la generación energética y minimiza el deterioro de las turbinas. La turbulencia de los vientos es un problema grave que afecta a los molinos instalados en zonas costeras. De allí que muchos de los que fueron levantados a poca distancia del mar, hayan sido desmontados o estén inactivos.

Grupo inversor.
El grupo inversor que visitó General Acha el miércoles y Neuquén el jueves está formado por accionistas en su mayoría de origen norteamericano. El grupo ya había analizado en detalle toda la documentación elaborada por la firma alemana y le había dado el visto bueno a los estudios. “Querían conocer el lugar en persona, cerciorarse de que las cosas son como nosotros les dijimos”. La visita no solo permitió corroborar todo ello sino que dejó “encantados” a los visitantes, comentó Revelli.
“Quedaron maravillados con el lugar”, aseguró la directora. “Ahí mismo dieron el OK y ahora el fondo va a salir a buscar el financiamiento con los bancos con los que ellos trabajan”, comentó Revelli, más que satisfecha por el resultado de la visita. El grupo se interesó en los proyectos patagónicos en 2011 y desde entonces ha venido solicitando información cada vez más específica sobre las características del desarrollo. “Lo que son papeles, ya miraron, analizaron y aprobaron todo lo que les mandamos”, contó Revelli.
En General Acha los inversores prestaron especial atención al carácter totalmente llano del terreno, al hecho de que el emplazamiento está a pocos kilómetros de la ruta, la cercanía con las líneas de alta tensión y la existencia de grandes centros de consumo de energía en la región. “Se quedaron súper conformes”, reiteró.
La intención del grupo inversor con La Banderita es financiar una parte de la obra con recursos propios y el resto buscarlo ante bancos o organismos de créditos. En el caso del proyecto El Mangrullo, el fondo aportaría el 40 por ciento del costo de la primera etapa, y la banca nacional sumaría el 60 por ciento restante.

Minoritarios.
La compañía ABO Winds tiene intención de quedarse dentro del proyecto que ella misma gestó. “Sería una porción minoritaria pero nos quedamos dentro”, destacó Revelli. Además, la empresa ya obtuvo el aval del grupo inversor para tomar en sus manos la construcción del parque eólico mientras se debate la idea de que, una vez en marcha, sea la firma quien se encargue de su operación.
En cuanto a los próximos pasos, Revelli anticipó que en el mes de septiembre habrá un nuevo encuentro con otros inversores mientras que recién para marzo o abril habría definiciones más puntuales. “Si es por nosotros, empezaríamos ya mismos porque estamos muy entusiasmados”, confesó la directora.

Neuquén.
La compañía ABO Winds tiene otro proyecto en cercanía del lago de El Chocón, en provincia de Neuquén. Se denomina “El Mangrullo” y comprende una potencia final de 100 megavatios aunque en este caso la intención es comenzar con una primera etapa de 6 turbinas de 3 megavatios cada una hasta llegar a 18 megavatios. En una segunda etapa se instalaría otro conjunto de turbinas. El jueves, Revell, el encargado de zona Comahue de ABO Winds, Andrés Persello, y los tres inversores, viajaron a provincia de Neuquén para entrevistarse con funcionarios del gobierno y hablar sobre el proyecto.