Jefe había ordenado “ir con las balizas prendidas”

SAFENREIDER Y GARCIA DECLARARAN MAÑANA O EL VIERNES

Charles Dickens dijo alguna vez que el hombre es un animal de costumbres, una frase que también podría leerse como que el hombre es un ser de rutina, una especie que ha asimilado la reiteración de ciertos actos necesarios para sobrevivir en el mundo. Es muy posible que el subcomisario Pablo Trincheri de Lonquimay conozca la frase y que la haya incorporado al pie de la letra a su vida laboral en hechos tan simples como grabar las conversaciones telefónicas que mantiene con sus jefes y subordinados. Fue una simple aplicación para celulares y (valga aquí la redundancia) su obstinada costumbre, lo que le permitió ayer tomar distancia de los dos empleados que días atrás asesinaron en un camino vecinal al cazador Santiago Garialdi.
“Trincheri graba todas las conversaciones. Tiene una aplicación en el celular”, dijo ayer a este diario una fuente fidedigna cercana a la causa. “Yo no sé de dónde salió el audio, pero a mí me dijo él mismo que tenía la grabación de las órdenes que dio antes de que los policías salieran a buscar a los cazadores”.
Desde muy temprano, circuló ayer por redes sociales y distintos medios de comunicación una conversación telefónica (se dijo erróneamente que era radial) previa al asesinato en donde el jefe le dice claramente al cabo Fernando Safenreider que tengan cuidado por el mal estado de la camioneta (Chevrolet S10) y les aconseja que “vayan con las balizas prendidas” para que los cazadores “se vayan a la mierda”. En ningún momento el jefe habla de disparos.
“Vamos a ir despacio. Para que se vayan. Tampoco vamos a ir corriendo, si es una infracción nomás. No ganamos nada”, le responde Safenreider después de informarle que iban a salir a recorrer la zona rural tras el llamado de un productor que alertaba sobre cazadores furtivos. Minutos después ocurriría lo que ya se sabe: la emboscada, los disparos de la policía, Garialdi muerto.

Filtración.
Si bien los teléfonos que fueron secuestrados el día del homicidio aún no fueron peritados, la filtración del audio demuestra que la investigación del caso tiene sus lados endebles. El audio es una prueba de suma importancia y el hecho de que esté circulando llamó la atención de la fiscala María Cecilia Martiní y del defensor de Safenreider y García, Mario Aguerrido.
“No sé de donde salió ni lo escuché, pero me llama la atención que ande dando vueltas. No tendría que estar. Pero más allá de todo me llama la atención alguna demora que hay. Por ese motivo sostengo que en el procedimiento penal de la provincia debe haber una policía judicial. En este momento no hay cuerpos capacitados para tomar decisiones rápidas de una policía afectada al servicio judicial. Esto es una herramienta que el Ministerio Publico fiscal necesita: cuerpos especializados en pericias”, dijo Aguerrido y agregó que sus clientes van a declarar entre mañana y el viernes.