Jury a Salinas: ahora hay dudas sobre la destitución del fiscal piquense

Aunque funcionarios que estaban a su cargo declararon contra el ex fiscal general, hubo otros testigos -no vinculados funcionalmente al trabajo de Salinas- que se esforzaron por dejarlo mejor parado.
Si bien en los dos primeros días del jury al fiscal general de General Pico, Carlos María Salinas, se pensaba que el funcionario judicial tenía la suerte echada y que sería destituido, ahora hay quienes ponen en dudas esa posibilidad y estiman que algunos de los jueces tendrían el voto decidido en sentido contrario.
“La corporación judicial quiere salvar a Salinas”, disparó alguien en los pasillos de la Legislatura en cuyo recinto se está desarrollando el jury. ¿Cómo es eso? Que si bien la comparecencia de 14 testigos parecieron dejar en posición muy incómoda al fiscal general piquense, el último día de audiencias esa sensación fue dando lugar a otra mucho más optimista para el funcionario cuestionado.
Concretamente la versión que circuló en las últimas horas -y que aparece con visos de certeza- dan cuenta que mientras los dos diputados del jury están decididos a plantear la destitución, los abogados del foro y el propio presidente del cuerpo, el ministro del STJ Tomás Antonio Mustapich, hoy están pensando en sentido contrario.
Consideran que el objetivo del jury es destituir a un funcionario judicial, separarlo del cargo, y de hecho -piensan- es lo que ocurrirá de todas maneras con el ex fiscal general de General Pico, porque ha superado la edad para jubilarse y su camino es el retiro de la función. Alegan también que en casos anteriores -por ejemplo con el ex juez Jensen- ni siquiera se comenzó el juicio y se le concedió la jubilación.

La acusación.
Salinas, quien había anunciado que no se presentaría al juicio, está acusado de mal desempeño de sus funciones en el marco de la investigación motivada a partir de la desaparición, violación y muerte de la menor Sofía Viale.
En las semanas previas el abogado que patrocinaba al fiscal, Julio Ballari, había renunciado a continuar haciéndolo por entender que no estaban dadas las debidas garantías para un juicio justo. Fue reemplazado por el defensor oficial Pablo De Biasi.
El hecho que conmocionó a la opinión pública, la desaparición y muerte de la pequeña Sofía, tuvo como responsable directo a Juan José Janssen, quien fue condenado a la pena de prisión perpetua en forma unánime por el abuso y asesinato de la menor. La pequeña había sido hallada muerta y enterrada en el domicilio de Janssen, en el barrio Indios Ranqueles de General Pico.
El jury comenzó el martes último, y el fallo se conocerá el próximo miércoles. El tribunal que lleva adelante el juicio está conformado por el ministro Tomás Esteban Mustapich -que al momento del hecho era el presidente del Superior Tribunal de Justicia-, los diputados provinciales Silvia Larreta (PJ) y Martín Berhongaray (Frepam) y las abogadas Marianela Oriani y Lidia Ullán.

Una diferencia.
Una de las discusiones planteadas de entrada tuvo que ver con determinar si la acusación contra el fiscal general de General Pico, Carlos María Salinas, se reducía a su actuación en el caso Sofía Viale o iba más allá. El procurador subrogante Guillermo Sancho, en su condición de fiscal, dijo que estaba claro que abarcaba su desempeño en el cargo desde que el 1 de marzo de 2011 se puso en marcha el nuevo Código Procesal Penal. El defensor oficial Pablo De Biasi, en cambio, adujo que la acusación se amplió más allá del caso Sofía y que, de esa manera, se violó en derecho constitucional de defensa en juicio. Finalmente Mustapich en las audiencias dejó que se preguntara con amplitud.

Los testigos.
Algunos de los testigos como Noelia Affonso -fiscal sustituto que actuó en el caso Sofía, y luego fue separada del cargo-, Héctor Aberásturi, Alejandro Gilardenghi, Ana Laura Ruffini e Ivana Hernández, fueron duros con Salinas. Uno de ellos manifestó que durante la investigación en búsqueda de Sofía “preguntaba si había aparecido, como lo hacía la señora que nos sirve el café”.
Coincidieron en señalar que en esa circunstancia se organizaron espontáneamente solos, que no recibieron instrucciones y que esa falta de acercamiento del acusado fue una constante en su conducta.

A favor de Salinas.
Por otra parte jueces, fiscales y algún abogado que no tuvieron relación con el caso Sofía Viale, dijeron que el acusado trabajaba bien y era dedicado. Su ex secretaria detalló una reunión de Salinas con Affonso, aunque después dudó de su propia versión. Entre quienes parecieron querer favorecer al acusado estaban el hoy juez de audiencias de Pico, Alfredo Alonso; Florentino Rubio, que conoce a Salinas desde 1984 aportó que nunca tuvo inconvenientes con él; y Maximiliano Boga Doyhenart expresó que el fiscal general se mostraba abierto a las consultas; Diana Arriaga, secretaria de Salinas durante largo tiempo lo definió como “un libro abierto”; y el abogado Armando Agüero que fue Salinas quien dijo que había que ampliar la investigación en el caso Sofía.
Quienes están siguiendo el juicio y hacen lecturas de gestos y palabras, creen que los diputados, Silvia Larreta y Martín Berhongaray, están por la destitución; pero no está seguro el voto en ese sentido de las abogadas Marianela Oriani y Lidia Ullán. En el caso de Mustapich también parecería apuntar a la inocencia. ¿Y entonces? Que si algo no cambia en las próximas horas podría darse lo que al principio parecía imposible: que Salinas no sea destituido.