La asistencia alimentaria creció 27%

EL PEP PIDIO REESTRUCTURAR PARTIDA POR $33,5 MILLONES

Los pedidos de auxilio económico para atender la creciente demanda social, llegan de toda la provincia. En los comedores, el número de asistentes se duplicó en la mayoría de los casos.
JUAN JOSE REYES – Crece rápidamente la demanda de alimentos en La Pampa hacia los sectores menos pudientes y carenciados. Ante esa problemática el gobierno oficialmente pidió a la Cámara de Diputados una urgente reestructuración presupuestaria de 33,5 millones de pesos para aliviar la situación. El PEP, a instancias de la ministra de Desarrollo Social, Fernanda Alonso, elevó las partidas para “asistencia alimentaria” hasta 158.903.850 pesos en 2017. El presupuesto de este año había destinado $125.403.500 a este fin, pero los pedidos que llegan desde varias localidades, comedores, merenderos y asistencia a menores, obligaron a incrementarla en un 26,7%.
El gobierno pampeano a principios de mes por Nota 261/17 en su Anexo 2 (Expediente 14.272), que lleva las firmas del gobernador Carlos Verna y del ministro de Hacienda Ernesto Franco, pidió el apoyo de los diputados para reestructurar diversas partidas, entre ellas la alimentaria para este año. Sucede que se siente con fuerza la presión del reclamo social vía mayores demandas de alimentos. Proviene desde populosos barrios carenciados de Santa Rosa y General Pico, pero también de localidades como Eduardo Castex, General Acha y 25 de Mayo.
Por ese motivo el gobernador y su ministro solicitaron la aprobación de un urgente refuerzo alimentario para mitigar a los sectores más pobres. Todos admiten una compleja situación reinante y han obligado a la administración provincial a aumentar las partidas alimentarias ya sea hacia comedores, merenderos, escuelitas de fútbol y entrega de más comida a distintas comunas.

El hambre no se esconde.
La mayor demanda de alimentos en muchos barrios de los dos distritos más poblados de La Pampa es una realidad. En Santa Rosa los más comprometidos son las barriadas de Villa Germinal, Villa Parque, Barrio Reconversión, Pueblos Originarios y Esperanza con rangos de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) entre el 15,81 hasta el 22,65%; seguidas por los suburbios de Zona Norte y Malvinas Argentinas con un abanico del 11,08 al 15,81%.
Otros distritos carenciados, pertenecen al barrio Los Hornos, José A. Regazzoli, Matadero, Santa María de Las Pampas, Villa Sol del Este, Plan Federal y Plan Plurianual, Fonavi 59, Nuestra Señora de Luján, Fonavi 34 y 34 bis, 45, 25 y 27 y Nelson Mandela. En ellos las NBI están por encima del 11% y la asistencia de viandas es cada día mayor.
La realidad de Pico es más compleja pues el grueso de su población vive de la actividad privada que no termina de reacomodarse ante la adversa situación económica y caída del consumo. Se estiman que hay 42 merenderos y las zonas de mayor demanda es en los barrios Bicentenario, Rucci, Federal, Pacífico, Ranqueles, Este y Malvinas entre otros. La obra pública nacional no llega y solo con la provincial no alcanza, generando desocupación en el sector de la construcción, actividad con mano de obra intensiva y generadora de consumo.
Pudo conocerse que los comedores escolares que empezaron a proliferar desde el año pasado han duplicado sus raciones de comida e incluso hay escuelas que pasaron de tener 30 chicos a recibir entre 60 ó 70, clara muestra de que tenemos pobreza estructural con demanda creciente de mayor asistencia alimentaria.
Según datos oficiales, de los 109.963 pampeanos incluidos en el sistema Pilquén en la provincia y que se renuevan cada 6 meses, 24.478 son de Santa Rosa; 14.419 de Pico; 4.651 de 25 de Mayo; 4.497 en General Acha y 4.080 en Eduardo Castex.