La banda de los cajeros sería de otra provincia

INVESTIGACION DE OFICIO

El cliente realiza la operación para sacar dinero y advierte que el ticket le marca que la acción se ejecutó de forma efectiva, pero los billetes nunca salieron. Cuando se marcha a reclamar aparecen los delincuentes y se llevan el efectivo.
La banda que en los últimos días sorprendió en la ciudad con una nueva modalidad de robo en distintos cajeros automáticos “no sería de la provincia”, y aunque no hubo una denuncia formal por el hecho desde la Brigada de Investigaciones de la policía provincial y desde la justicia se inició una investigación de oficio para detener a los delincuentes.
El fiscal Facundo Bon Dergham le confirmó ayer a LA ARENA el inicio de las pericias, en un principio con el relevamiento de las cámaras ubicadas en los cajeros donde se registraron los robos: en los que están en la Ciudad Judicial de Santa Rosa y los de la sede del club All Boys, ambos del Banco de La Pampa, y en los bancos Francés y Río; tal como publicó este diario en su edición de ayer.
“Hasta ahora no tenemos conocimiento de una denuncia formal sobre el hecho, de todas formas se inició una investigación de oficio que está a cargo de la Brigada. Comenzamos con el relevamiento de las cámaras y aún no hay damnificados, lo que se presume es que quienes utilizan esta modalidad no deben ser de acá, en apariencia llegaron desde otro lugar”, explicó Bon Dergham a este diario.
En diversas fotografías publicadas en este medio se puede advertir el accionar de los delincuentes, por eso el registro de las cámaras es clave para avanzar en la investigación.

Método.
En la jerga delictiva esa modalidad de robo es conocida como “Sistema Pescador”. El modo de operación utilizado por los delincuentes consiste en colocar un falso dispositivo metálico (una chapa), con una cinta del lado interior, en la boquilla de donde se extraen los billetes expendidos por el cajero automático.
El cliente realiza la operación para sacar dinero y advierte que el ticket le marca que la acción se ejecutó de forma efectiva, pero los billetes nunca salieron. La persona perjudicada se dirige inmediatamente a realizar el reclamo correspondiente y denunciar en la sucursal bancaria que la transacción no fue eficiente.
En ese momento aparecen los delincuentes, quitan el dispositivo falso y despegan los billetes adosados a la cinta colocada en la chapa. Un robo simple y, al parecer, muy efectivo. Para que no queden registradas las imágenes del momento que se hizo el robo, los ladrones intentaron romper las cámaras de seguridad de una de las sucursales. Mientras que en algunos casos se registraron también la rotura de las cerraduras.

Sin violencia.
En diversas ciudades argentinas se multiplican las denuncias sobre este método, por eso los investigadores creen que los responsables no serían oriundos de la provincia. En realidad el sistema es uno de los más utilizados en estafas en cajeros automáticos y tiene como ventaja para el ladrón que no entra en contacto violento con su víctima.
La operación delictiva suele realizarse los fines de semana, los feriados o en horas en los que no hay atención al público entonces el cliente no tiene ante quien reclamar. Ni bien la persona abandona el recinto donde está cajero, el ladrón entra, saca el “pescador” y se lleva el dinero.

Para no caer en la trampa.
El método más efectivo para evitar ese tipo de robo es no abandonar el cajero automático y dar aviso al 911. Además, los especialistas recomiendan revisar la boca del cajero, debido a que el “pescador” es fácil de retirar. Si el cajero está ubicado dentro o cerca de su banco -y además, está abierto- avisar al personal de seguridad inmediatamente. Generalmente, los “pescadores” son aplicados en cajeros únicos, que se encuentran fuera de las entidades.
Otro tipo de estafa a clientes de cajeros automáticos que suele ser común es aquella que engaña al cliente y lo incita a llamar a un servicio técnico a través de una calcomanía que encuentra pegada en el cajero. Allí, un falso telefonista le pide a la víctima que indique sus datos personales y número de PIN. Con esos datos, los ladrones logran acceder a la cuenta del usuario y sustraer dinero de la cuenta. Es necesario tener en cuenta que los bancos cuentan con números telefónicos 0-800 y no con teléfonos celulares.

El ministerio, en silencio.
El Ministerio de Seguridad de la provincia no emitió ninguna comunicación pública sobre los hechos delictivos que se registraron en distintos cajeros automáticos de Santa Rosa. Pese a la gravedad de los episodios y a que cualquier vecino puede verse afectado, desde la cartera gubernamental solo hubo silencio, lo mismo que ocurrió hace poco tiempo con la banda que estafó con importantes cifras de dinero a mujeres de la ciudad a través de la modalidad conocida como “Cuento del tío”.

Compartir