La gran disyuntiva, el nombre

REUNION UCR-PRO: NADIE HABLO, TODAVIA, DE APELLIDOS

La decisión del radicalismo pampeano sería avanzar con el frente que lo involucre con el macrismo, y en ese sentido fue el encuentro que en las primeras horas de una fría mañana de la semana anterior mantuvieron las partes.
Más allá de las especulaciones que se realizan en algunos medios, cabe decir que el acuerdo todavía no está cerrado, porque los radicales están haciendo sus mayores esfuerzos para contener a sus socios del Frepam -sabido la reticencia del socialismo (no tanto del Fregen) por acompañar a Cambiemos-; y lo mismo pero sin tantos conflictos se hace en el PRO provincial.
Eran recién las 7 y media de la mañana cuando los macristas Martín Ardohain (presidente del PRO en La Pampa), Hugo Bessone (apoderado del partido) y Omar Cayre tocaron el timbre de la escribanía ubicada en avenida San Martín. Allí ya esperaban Hipólito Altolaguirre, presidente del Comité Provincia de la UCR, el diputado nacional Daniel Kroneberger, Abel Sabarots y Mauricio Agón (apoderado del partido).

Hacia el gran frente.
¿El tono? De absoluta cordialidad. El mate cebado por las manos de Poli, que de pronto pasaba a Sabarots, y de a ratos a Agón, sirvió para que los más adormilados se pusieran en órbita.
Hubo algún que otro comentario más o menos de circunstancias, pero enseguida todos se pusieron a hablar de lo que verdaderamente les interesaba: el gran frente provincial de la oposición para enfrentar al justicialismo. Primero en octubre próximo, y luego en 2019.
“Fue una charla muy buena, con una clara predisposición para armar el gran frente opositor”, dijo -a regañadientes- uno de los que estuvieron presentes, aunque la primera intención fue negar que se hubiera llevado a cabo la reunión.
“Lo que pasa es que todos entendemos que es el momento de apostar a este frente para enfrentar decididamente y desbancar al justicialismo que gobierna aquí desde el comienzo de la democracia”, siguió.
Los que estuvieron fueron indudablemente referentes de sectores que no tienen ninguna duda de la alianza “necesaria”, como lo expresan. “Sería un frente hacia 2017 apoyando el proyecto nacional, que se identifique con Cambiemos”, dicen los macristas.

Qué hacer.
Desde el otro lado no fueron tan enfáticos -lo cierto es que los que participaron del cónclave no tienen problemas en apoyar a Mauricio Macri-, pero igual hacen esfuerzos por contener a sus socios en el Frepam, el Socialismo y el Fregen.
¿Qué haría la UCR si el PS dice que no acompañará a Cambiemos? ¿Optará por privilegiar el proyecto mayor de un frente provincial que se oponga al PJ, y donde estén los macristas?
Y otro interrogante: qué pasaría si los socios del radicalismo -incluyendo al GEN- dicen que el límite es, precisamente, Cambiemos. ¿Se avendrían los de Mac Allister a una alianza bajo otro nombre -Propuesta Frepam, por ejemplo-, para estar todos juntos? “Colores” intentará hasta el final por lo que le pedirían de Nación, pero ¿podría terminar aflojando?
Por ahora en aquella reunión de la semana anterior “no hubo nombres propios, ni nadie resignó nada”, dijo otro de los presentes.
El encuentro duró hasta las 9 de la mañana, y lo cierto es que se convino en conformar un frente y tratar de llegar a un consenso con los nombres. Hasta ahí llegaron.

Quedan 15 días.
Carlos Javier Mac Allister, que estará el fin de semana venidero en Santa Rosa, dijo que si hay frente el no competirá, pero que si no se concreta en ese caso podría salir a la cancha para representar al macrismo.
Juan Carlos Passo -presidente del GEN en La Pampa- ya dijo que si tienen que ir a las elecciones bajo el sello de Cambiemos no cuenten con ellos. Están de acuerdo con el frente provincial, porque al cabo se define distrito por distrito, pero obviamente -considerando que Sergio Massa-Margarita Stolbizer ya cerraron acuerdo- no apoyarán al macrismo.
Hasta el 14 de junio hay tiempo para inscribir alianzas, y todavía mucha agua habrá de correr bajo el puente.