La maldición de los baches

Inaugurada en 1997 por el ex intendente Oscar Mario Jorge, la planta de asfalto de la municipalidad de Santa Rosa, entra y sale de funciones constantemente. Porque mientras ayer el propio intendente Leandro Altolaguirre se mostraba alentado porque los desperfectos se habían subsanado y estaba produciendo, después de cargarse el primer camión, volvió a salir de servicio.
En la semana se había instalado un quemador nuevo -esperado durante meses-, y ayer se produjeron las primeras 8 toneladas, que es lo que carga un camión volcador.
Pero después de funcionar un par de horas, la planta volvió a romperse, y ya no produjo más asfalto. Lo que se hizo durante ese lapso apenas alcanza para un mínimo trabajo de bacheo, muy poco para lo que necesita una ciudad que tiene sus arterias totalmente deterioradas y con baches por todos lados.

Intenciones.
El intendente dijo un poco antes que LA ARENA visitara la planta, que “mientras haya asfalto se va a ir realizando bacheo”, y recordó que se compró asfalto en Guatraché. Especificó que se estaba haciendo “rapibache”, y que más adelante se iba a utilizar “lechado caliente donde hay más dificultades”. Pero sólo fue una expresión de deseos: a media tarde la planta había dejado de funcionar.
Lo cierto es que no se trata de una responsabilidad sólo del actual intendente, porque quienes conocen del tema dan cuenta que la planta de asfalto necesita -como mínimo- un mantenimiento anual, que no se realiza. Cada nuevo jefe comunal al entrar en funciones acomete la tarea de reacomodamiento de la planta, pero el mantenimiento no se hace periódicamente tal como se necesita, y se producen las roturas continuas.
Hay que recordar que durante la gestión de Luis Larrañaga, el tinglado que cubría las instalaciones fue tirado por un viento y cayó sobre la maquinaria provocando serios desperfectos. Hoy todo permanece a la intemperie, lo que naturalmente no hace más que crear mayores condiciones de deterioro.
Una simple observación muestra evidentes muestras de corrosión de las cañerías, y las posibilidades de un funcionamiento normal -lamentablemente- aparecen como muy lejanas a corto plazo.

Calles intransitables.
En tanto la planta de asfalto no funciona con continuidad, las calles de Santa Rosa se tornan cada vez más intransitables, y no aparecen las respuestas para solucionar la situación.
Los baches se tornan cada vez más profundos, y peligrosos, y se puede advertir el fastidio de los conductores -de autos, motos y aún bicicletas-, que en cada calle asfaltada encuentran un boquete que se torna una trampa en la que es posible desde romper el vehículo, hasta que se produzca un accidente.
Casi no hay sector asfaltado de la ciudad donde no se observen los pozos que no siempre son advertidos a tiempo por los conductores. La blasfemia recordando los nombres de las autoridades municipales no alcanza como consuelo para quienes soportan el golpazo imprevisto, y temen por las condiciones en que quedan sus rodados.

Peligro de accidentes.
Pero no sólo eso, sino que además del golpe que se produce y que puede desestabilizar a un auto o una moto, se da el hecho de que los automovilistas a veces hacen bruscas maniobras para evitar los agujeros, y ponen en peligro a otros circunstanciales conductores de autos, motos y bicicletas que coincidentemente puedan transitar por la misma arteria.

Aseguran que no habrá veto
Fuentes del oficialismo en el Concejo Deliberante de Santa Rosa dieron por descontado que el intendente Leandro Altolaguirre promulgará la ordenanza que por mayoría autoriza al Departamento Ejecutivo a abrir cuentas en distintos bancos del mercado local.
“El proyecto que fue girado al Concejo, entre las tantas firmas que lo refrendan, en el último lugar aparece la del intendente. Resultaría una incoherencia que el jefe comunal vetara un proyecto que cuenta con su aval”, explicaron desde el bloque del Frepam.
El jefe comunal, en declaraciones a LA ARENA este fin de semana, dijo que estaba “analizando” el pedido de veto efectuado por los opositores, dejando entrever que no tenía una postura suficientemente clara al respecto.
La ordenanza en cuestión “no cambia en mucho lo que venía ocurriendo y los depósitos de la recaudación municipal seguirán haciéndose en el Banco Pampa, pero la comuna queda en libertad de sacar esos fondos y darle otro destino bancario que le reditúe más”,señalaron desde el bloque frepamista.

Compartir