La Pampa acusa a Mendoza de “mentir” con los caudales

RIO DESAGUADERO-SALADO

Según Greco, Irrigación de Mendoza no considera que los ríos Mendoza, Tunuyán y Diamante pertenezcan al sistema Desaguadero-Salado, es decir, “nos quieren hacer creer que no son afluentes de los mismos”.
El gobierno provincial denunció que el Departamento General de Irrigación de Mendoza “mintió” respecto al informe que se le solicitó desde el Ejecutivo pampeano para que establezca el caudal de ingreso de agua proveniente del río Desaguadero-Salado y sus respectivos afluentes: Mendoza, Tunuyán y Diamante.
Este diario tuvo acceso al informe que tiene como título “Irrigación de Mendoza, como siempre, nos miente”, una nota que elaboraron el ingeniero Juan Greco, de la secretaría de Recursos Hídricos de La Pampa, y el escribano general de Gobierno, Martín Elall, quienes el pasado viernes se constituyeron en tres lugares distintos sobre el río Desaguadero-Salado.
La texto recuerda que el 8 de junio pasado el secretario de Recursos Hídricos, Javier Schlegel, envió una nota, por instrucción del gobernador Carlos Verna, al Departamento General de Irrigación mendocino solicitando, “de manera inmediata”, un informe detallado del río Desaguadero-Salado y sus ríos afluentes, es decir; Mendoza, Tunuyán y Diamante.
“Se pidió específicamente el pronóstico de escurrimiento a corto y mediano plazos, a efectos de llevar a cabo un análisis urgente de la grave situación planteada, por haberse constatado un ingreso a La Pampa de caudales superiores a 11 metros cúbicos por segundo en la estación del puente Ruta 10 del río Salado”, explicó Grego.
Irrigación, con una nota del 11 de julio del corriente año -un mes después de la solicitud de informes- comunicó: “Atento al requerimiento efectuado por Ud. en relación a la situación del colector Desaguadero-Salado informamos que en dicho cauce no se realizan maniobras hidráulicas de ninguna índole que puedan haber producido las escorrentías detalladas en la nota de referencia. Se informa que la provincia de Mendoza no hace uso consuntivo del agua que eventualmente transporta el cauce del colector Desaguadero, ya que mayormente el mismo conduce, de manera esporádica, caudales provenientes de lluvias y aguas de origen subsuperficial que colecta su curso principal”.

Mediciones.
Según el funcionario pampeano, “de la nota se desprende que Irrigación de Mendoza no considera que los ríos Mendoza, Tunuyán y Diamante pertenezcan al sistema Desaguadero-Salado, es decir, nos quieren hacer creer que no son afluentes de los mismos”.
Greco añadió que “ante esta respuesta de Irrigación, y por la falta de coincidencias respecto a lo que nosotros registrábamos -y actualmente registramos- sobre el puente de la ruta 10” es que se decidió viajar al viernes a los tres lugares distintos sobre el Desaguadero.
En el primer sitio se midió, en el río Desaguadero-Salado, entre los ríos Mendoza y Tunuyán, “un caudal inferior a 0,01 metros cúbicos por segundo. Primera conclusión: no había agua”.
Posteriormente, detalla el informe al que accedió LA ARENA, se midió en el río Desaguadero-Salado entre los ríos Tunuyán y Diamante, y allí se observó un caudal aproximado de 2,5 metros cúbicos por segundo. “Segunda conclusión: el río Tunuyán aporta al río Desaguadero-Salado”.
Por último se midió en el río Desaguadero-Salado, aguas abajo de los ríos Diamante y Tunuyán, observándose un caudal aproximado a 18 metros cúbicos por segundo.

No es la realidad.
“Como conclusión final y con la evidencia de los hechos constatados, se ve claramente que lo expresado por nota por el Departamento de Irrigación de Mendoza, no se condice con la realidad, ya que existen obras que sí están sobre los ríos Tunuyán y Diamante, que pertenecen al sistema Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó y que influyen aguas abajo; ya que un caudal de 18 metros cúbicos por segundo no proviene de lluvias esporádicas o de aportes de aguas subsuperficiales (napas) que pueda colectar el cauce principal. Obviamente, las aguas que actualmente escurren por el río Salado, pertenecen a los aportes provenientes de los ríos Tunuyán y Diamante”, concluyó el informe.

Para el DGI, “cuestiones técnicas”.
El pasado jueves desde el Departamento General de Irrigación mendocino se relativizó el reclamo del gobierno pampeano por la falta de información. Mario Salomón, secretario de gestión Hídrica de dicho organismo, habló sobre el pedido que el gobierno pampeano hizo respecto al caudal del río Atuel: “Los colegas de La Pampa defienden sus intereses y nos plantean que estemos más en contacto. Nosotros estamos a disposición total, nuestro director José Luis Alvarez nos pide que estemos atentos y justamente estamos tratando de subsanar y tratando de contestar estos temas, que en definitiva son cuestiones técnicas que se pueden acordar sin problemas. Recuerdo que en 2007, 2008 los caudales eran más de 50 metros cúbicos y no hubo esta mediatización del tema que hay ahora, creo que se puede resolver tranquilamente porque es una cuestión técnica”, afirmó.

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