La Pampa llevó a Coirco su veto a la planta nuclear

RIO COLORADO

El proyecto de construcción de una quinta central nuclear del país, en Río Negro, continúa generando un fuerte rechazo de otras provincias, por la forma inconsulta en la que avanzaron las autoridades y las consecuencias que esa obra puede traer para la cuenca del río Colorado.
El tema fue tratado en la última reunión del cuerpo ejecutivo del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) que se realizó ayer en la ciudad de Bahía Blanca, con la presencia de representantes de las provincias de La Pampa, Buenos Aires, Río Negro y Neuquén.
El gobierno pampeano a través de una nota dejó constancia que la Provincia “se opone a la construcción de una central nuclear en la cuenca que administra el Coirco”, como autoridad de aplicación, destacando que “la decisión responde a la política de Estado que lleva adelante La Pampa como ferviente defensora del agua, hoy derecho humano fundamental”.
La construcción de la central nuclear en Río Negro surgió a partir del acuerdo comercial firmado el 17 de mayo durante la visita del presidente Mauricio Macri a China. El acuerdo contempla el financiamiento de dos nuevas centrales: Atucha III y la de Río Negro, que comenzará a construirse en 2020.
El gobernador rionegrino Alberto Weretilneck encontró un fuerte rechazo de su par chubutense Mario Das Neves y de vecinos de ambas provincias, quienes realizaron recientemente una manifestación en la ruta provincial 3, en el límite entre Río Negro y Neuquén.
En La Pampa, el diputado Espartaco Marín (PJ) planteó que “es alarmante” un proyecto de estas características, “totalmente inconsulto, sin el consenso de la población y con la implicancia, el riesgo y el daño potencial que puede generar en toda la región no puede ser calificado de otra forma”.

Otros temas.
Durante la reunión de Coirco, también se trataron otros dos temas interesantes con repercusión e interés para la provincia de La Pampa: el trasvase del río Negro al Colorado y la posibilidad de la creación del comité de cuenca del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó.
Sobre este último punto, el secretario de Recursos Hídricos, Javier Schlegel, dijo a LA ARENA que en el acta del encuentro quedó asentado que las provincias de Buenos Aires, Neuquén y Río Negro “apoyan” la creación del comité de cuenca del río Desaguadero como reclama La Pampa. Sobre esto, Mendoza se abstuvo.
“En la próxima reunión se va a pedir la creación del comité, es un apoyo de esas provincias para el organismo” que La Pampa continúa reclamando e incluso llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en ese sentido, agregó el funcionario.
En la reunión, también se informó que “se está haciendo el estudio técnico para determinar los cupos de agua que corresponden a cada provincia” para avanzar en el trasvase del río Negro al Colorado, según explicó el secretario, señalando que Buenos Aires pidió 200 metros cúbicos por segundo.
Además, se puso en conocimiento el avance de los términos de referencia necesarios para el estudio de impacto ambiental sobre la cuenca del río Colorado que se debe realizar para la construcción de la presa Portezuelo del Viento, en Mendoza.

Una ley del año 1995
Hace 22 años, la Cámara de Diputados de La Pampa sancionó una ley que declaró a la provincia como “zona no nuclear”. La ley lleva el número 1663 y fue sancionada el 15 de noviembre de 1995 y publicada en el Boletín Oficial de la provincia el 22 de diciembre de ese año.
La norma tiene por objeto “declarar zona no nuclear a la provincia de La Pampa” y en consonancia con ello regular las actividades de este origen con la premisa de “preservar la vida y conservar la calidad ambiental”.
La ley 1663 prohibió “la introducción, tráfico, transporte y uso de sustancias radioactivas en todo el territorio de la provincia, como asimismo la instalación de centrales nucleares y la construcción y operación de basureros nucleares destinados al almacenamiento de esas sustancias”.
Quedaron exceptuados de esta prescripción las sustancias radiactivas destinadas a medicina nuclear; actividades industriales y mineras; agropecuarias; de servicios; y científico-experimentales.
En los artículos siguientes, la norma detalla otros protocolos a respetar y las sanciones a quienes no cumplieran con estos mandatos.
Como se aprecia, la norma apunta a actividades a desarrollar íntegramente dentro del territorio provincial. Los legisladores de aquel momento no contemplaron la posibilidad que se presenta hoy de la mano del proyecto de Weretilneck: una central nuclear en un territorio vecino que utilizaría un recurso natural que en una proporción le corresponde a los pampeanos, cual es el agua del río Colorado.