La pesadilla diaria que nunca se termina

DERRAMES CLOACALES EN LOS BARRIOS FONAVI 25 Y 34

La situación no es de ayer ni de la semana pasada ni de hace 20 días. Desde hace más un mes que los vecinos de los barrios Fonavi 25 y 34 sufren a diario una situación insoportable porque varias tapas de registro de la zona despiden los desechos sobre la cinta asfáltica, llenando el barrio de olor, excrementos y peligros de contaminación.
En la esquina de las calles Anza y Pedro Pico se forma un río que recorre una cuadra completa. “Nadie se hace cargo de nada, y hemos hecho muchísimos reclamos, pero no hay respuesta”, declaró un vecino muy enojado por la situación en la que se encuentran.
“El problema no es nuevo”, comentó un hombre durante la recorrida que un equipo periodístico de LA ARENA realizó por el lugar ayer por la mañana. El vecino tiene su vivienda sobre Anza, entre Pico y Colectora, justo en frente de donde corre un río de desechos cloacales que emana un olor nauseabundo, que torna el aire irrespirable.
“En un principio el problema era en las calles, pero hace tiempo empezó a entrar -emerger- toda esa agua de las cloacas por las rejillas de la casa, hasta por el inodoro”, manifestó uno de los damnificados, quién aseguró que tuvo 30 centímetros de desechos adentro de su hogar. “¿Sabes lo feo que es vivir así?”, preguntó.
Una mujer de 84 años, que padece una enfermedad, expresó: “No puedo tirar la cadena del baño porque se rebalsa el inodoro”, incluso no puede salir a su vereda, porque tiene una tapa de registro colapsada, lo que significa un riesgo para su salud.
Los vecinos aseguran haber hecho los reclamos correspondientes a la municipalidad y que nadie les da respuestas. Para mediados de mayo les habían manifestado que el problema se iba a solucionar cuando los arreglos de la calle Chile estén terminados. Pero la solución no llega. Es más, la tapa de registro de la esquina de Anza y Pedro Pico está peor que la última vez que un cronista de este diario visitó el lugar. Y sobre Colectora, con la erosión que produce el agua sobre la cinta asfáltica, sumado al paso de los vehículos, se está formando un bache gigante.

Canaleta.
En una recorrida anterior la situación era igual o peor. El agua contaminada emergía por rejillas en los lavaderos, por las bachas de la cocina y hasta por el inodoro en los baños. “Tendría que venir el intendente o quien sea a vivir acá, a ver si pueden”, exclamó ofuscada una vecina que tiene desechos cloacales a la altura del cordón, en la calle Pedro Pico al 1765, pero que también los padece dentro de su casa.
“Te piden que ventiles tu casa para evitar enfermedades como la gripe, pero si abrimos no podemos respirar por el olor que entra por la ventana”, manifestó uno de los principales damnificados y aseguró haber tenido que realizar una canaleta desde el patio de su casa hasta la calle para lograr desaguar los líquidos que emergen por las rejillas en el interior de la vivienda.

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