La red cloacal y los “dioses”

ALTOLAGUIRRE RESPONDIO A QUEJAS POR RIEGO EN SANTA ROSA

El intendente se refirió a las obras que se realizarán en la red cloacal local. También hizo hincapié en las quejas de los vecinos que no reciben al regador y a las viejas multas que serán cobradas.
El intendente Leandro Altolaguirre dialogó ayer con la prensa durante el acto inaugural de la escultura “Diosa de la lluvia”. El jefe comunal se refirió en principio a la reunión que mantuvo con el gobernador, Carlos Verna, la cual definió como “muy buena” y expresó que el tema principal fue “la firma del convenio para empezar con las primeras obras del plan de mitigación, donde se anexó ahora la confirmación, por parte del secretario de Recursos Hídricos de la Nación, para financiar estas obras”.
A su vez, el intendente manifestó que “las obras que se van a hacer ahora tienen que ver con tratar de garantizar o mejorar las condiciones de vida de los vecinos, tratando de mitigar porque las obras que hay que realizar en la ciudad son muy importantes y ya vienen dentro del plan director”.
Altolaguirre se refirió también a las negociaciones por los fondos nacionales, y manifestó que “ahora estamos esperando que este desembolso sea lo más rápido posible y ojalá sea lo más próximo al monto solicitado que eran 100 millones de pesos”.

Quejas.
Durante la charla periodística, transmitida por Radio Noticias desde el móvil, vecinos que residen en calles de tierra se comunicaron con el programa “El Aire de la Mañana” para quejarse por la ausencia del paso de los camiones regadores. Además, algunos de los oyentes manifestaron que había retraso en el pago a los regadores particulares. Respecto de esto, el intendente expresó que “hubo prórroga por dos meses más de servicios” y añadió que se está analizando el tema de la prestación del servicio, el problema en particular es que el servicio lo deben pagar los vecinos y una buena prestación del servicio puede significar una elevación importante del costo, porque es un servicio concesionado”.
Además aseguró que “el servicio que pide el vecino no es el servicio que se puede dar por lo que paga y por lo que se recauda, se presta el servicio en base a lo que se está pagando”. Según lo expresado por Altolaguirre, el servicio de riego, por cada uno de los camiones que tiene un área asignada, tiene un costo mensual “muy bajo”, cuando se está pagando entre 25.000 y 28.000 pesos por un camión, un chofer, gastos de combustible, mantenimiento y beneficio empresarial de quien pone el camión. “Esos números hacen imposible brindar el servicio”, explicó. “La única de brindar el servicio es que se recaude”, añadió el jefe comunal.

Multas.
También se hicieron públicas las quejas de vecinos que recibieron multas de años atrás, de las cuales no tienen registro por haberlas cometido, y son intimados a pagar una suma importante. Respecto a esto, el intendente manifestó que “para que la multa llegue a la casa, es porque está constatada la infracción. Desde el Juzgado de Faltas encontramos numerosos casos en los que el Juzgado municipal no estaba haciendo nada, llegaba el trabajo de los inspectores y quedaba ahí dormido, no se buscaba cobrar ni intimar”. Por tal motivo, explicó que desde la comuna decidieron tercerizar la ejecución del pago de las multas. “Hay un listado de abogados que se va encargar de cobrar las multas que se han registrado en la ciudad de Santa Rosa”, puntualizó. Por lo general, destacó que las multas se registraron en años anteriores, aunque también hay multas actuales.

“Fantasma” que advierte.
Hay momentos en que la necesidad genera arte. En este caso, fue la emergencia sanitaria que atraviesa la ciudad la que motivó en algún vecino del barrio Congreso, en Colonia Escalante, una espontánea obra de arte de parte de algún artista urbano anónimo.
Esta suerte de “fantasma”, quizá un dios pagano, se encontraba ayer por la tarde en el cruce de las calles Capitán Marquez (este) y Andrada, justo sobre el pozo de agua que se formó al hundirse una parte del asfalto en el sector donde está la boca de registro. Su presencia obligaba a desviar el rumbo pero ésa era precisamente su función.
El agua que cubre el hoyo oculta la profundidad del pozo y ello fue lo que motivó al vecino a colocar dos maderas en cruz y una vieja remera blanca sobre ellas.
Esta espontánea “intervención urbana” refleja la queja vecinal ante un problema que vive gran parte de la ciudad y que obliga a convocar al “dios del pozo” para evitar daños como un amortiguador roto o una llanta dañada.