“La salida la tiene el CD”

ALTOLAGUIRRE NO QUIERE "OTRA TAPERA" EN EL CENTRO

“La salida al tema de La Recova está en manos del Concejo Deliberante”, sostuvo ayer el intendente Leandro Altolaguirre. Pero en tanto los ediles aparecen haciendo manifestaciones de buena voluntad, y como en el caso de los representantes de la oposición presentan proyectos de comunicación para que el Ejecutivo tome decisiones, el cuerpo deliberativo no se decide a actuar conjuntamente para avanzar en una posible solución.

“Que se pongan en nuestro lugar”.
Lo cierto es que 17 trabajadores de la céntrica confitería están parados desde el 14 de abril; y a fin del pasado mes sólo percibieron la mitad de su salario. “Todos sabemos cómo estamos los trabajadores. Normalmente no nos alcanza el sueldo para afrontar el mes, y vivimos de cuotas y como podemos, y encima sólo percibimos la mitad de lo que ganamos. Queremos que la gente de la municipalidad, por un momento, haga el ejercicio de verse sin trabajo con la necesidad de tener que mantener una familia. Aquí somos muchos que estamos esperando, tenemos hijos, un hogar que atender, y no podemos seguir en esta situación. Les pedimos que más allá de declaraciones en los diarios, y expresiones de buenos deseos, de verdad hagan algo productivo”, le dijo a un cronista de este diario uno de los mozos de La Recova. “¿Cómo les explicamos a nuestros hijos que apenas si podemos comer?”, cerró.

Ponerse de acuerdo.
Obviamente la situación se torna desesperante. Ayer los concejales del PJ, y del Frente Pampeano para la Victoria y Pueblo Nuevo anunciaron la presentación de un proyecto de comunicación pidiendo que el Ejecutivo “arbitre los medios necesarios para que, con la mayor celeridad posible, analice y/o proponga alternativas y/o verifique las factibilidades existentes o pasibles de poner en práctica, para el otorgamiento de una habilitación provisoria que permita la re-apertura del emprendimiento comercial La Recova”.
Señalan que se debe procurar “el mantenimiento de la fuente laboral de diecisiete familias santarroseñas, hasta tanto se concluyan los trámites administrativos y/o judiciales pendientes”.
El intendente Altolaguirre le dijo ayer a LA ARENA que no hará excepciones “de ningún tipo”; y aunque pareció inflexible con esa expresión enseguida agregó que “no tengo la intención que La Recova se convierta en otra tapera como la que está a una cuadra de allí”. Hizo mención al edificio de la ex Casa Torroba, ubicada en Lagos y Avellaneda.

¿Una puerta abierta?
¿Y entonces? “No quiero que se me acuse de incurrir en incumplimiento de los deberes del funcionario público -amplió el jefe comunal-, y será el Concejo el que tenga que encontrar una solución”. Pareció dejar abierta la puerta a una ordenanza que -sin hacer excepciones- contemple a una gran cantidad de comercios de la ciudad que, también, están abiertos en situación irregular.
Por ejemplificar: una normativa del IPAV impide que en barrios construidos por ese organismo se instalen comercios, y se sabe positivamente que en casas unifamiliares hay despensas, kioscos, y otros comercios.
Es fácil advertir que el municipio -y mucho menos en esta coyuntura económica que acucia a tantas familias- no puede salir a clausurar esos pequeños comercios. Provocaría toda una debacle.

Generalización.
Altolaguirre lo sabe, y permitiría que se pueda plantear algún tipo de ordenanza que, por vía de la provisoriedad, pueda patear un poco el problema hacia adelante. Y que allí se encuadren aquellas situaciones que se plantean (las de los comercios en viviendas del IPAV), como en el caso de La Recova. Esa generalización -que se otorgue un plazo a todos esos comercios que hoy aparecen con problemas que ponen en duda su habilitación-, haría que la reapertura de la confitería ya no fuera una excepción.
En ese sentido va un proyecto de ordenanza de Miguel Bravo (Frepam). El edil propone que se otorgue un plazo de un año a “todos” los comercios que no están en regla para que regularicen. Ese “todos” terminaría con la excepcionalidad que no quiere aplicar el intendente.
¿Puede ser un principio de acuerdo? Dependerá, parece ser, de la buena voluntad de todos los concejales, los de un sector y los del otro. Y para eso será necesario que depongan mezquindades políticas. Muchas familias santarroseñas lo van a agradecer.

Requisitos y problema social
El intendente Leandro Altolaguirre instó a que se decida la cuestión judicial en torno al inmueble donde funciona La Recova, y de paso le pegó duro a quienes estuvieron al frente del comercio en los últimos años: “No cumplen casi ningún requisito; pero es verdad que esta situación está creando un problema social”, admitió.
Los concejales de la oposición en la municipalidad santarroseña, han señalado que la clausura de La Recova, ubicada en el centro de la ciudad, no se remitió a cuestiones de salubridad, sanidad o seguridad, sino específicamente a variables jurídicas relacionadas a la titularidad del inmueble, tal como obra en el expediente correspondiente”.
Los ediles consideraron que “los empleados involucrados, ajenos a la contienda judicial entre partes (entre Corredera y Ortiz), han resultado ser los más perjudicados perdiendo su fuente laboral así como todo derecho o beneficio relacionado y es por ello que hicieron este proyecto de comunicación”.
De todos modos el jefe comunal advirtió que quienes explotan comercialmente La Recova se tienen que poner “al día” en distintos aspectos en los que estarían en falta; y entre otros puntos señaló problemas con planos, y alguna cuestión con la cocina y los baños.