La familia Vargas podrá ver a su hija S.

La Cámara 1 hizo lugar a parte del pedido de apelación de la abogada Carolina Díaz. Confirmó que la nena seguirá con la madre adoptante pero ahora se deberá consensuar un régimen de visitas. ¿Se excusará Baladrón?
La familia Vargas recibirá la Navidad con una buena noticia: la Cámara de Apelaciones en lo Civil dio lugar a parte de los fundamentos de apelación de la abogada Carolina Díaz, y ahora podrán visitar a S., después que la jueza de Menores les había interpuesto una orden de restricción tras entregarla en guarda preadoptiva. Las partes fueron notificadas en la mañana de ayer, y ahora falta que la resolución quede firme para comenzar a consensuar un régimen de visitas.
El fallo fue favorable “parcialmente” para los intereses de los Vargas. Según explicó la abogada Carolina Díaz, quien representa a quienes fueran familia sustituta de S. durante cuatro años, la Cámara determinó que la nena debe seguir con su madre adoptante, al confirmar la guarda preadoptiva dispuesta por el Juzgado de Menores. En la apelación se había solicitado que, si se daba marcha atrás con la resolución de Baladrón, se los reconociera como familia preadoptante; eso, por ahora, quedó en suspenso.
“La Cámara consideró que los Vargas son parte esencial en la vida de la nena, y ella no puede ser despojada de sus vínculos”, dijo Díaz a LA ARENA al detallar los fundamentos de la nueva resolución. Al mismo tiempo, quedaría anulada la orden de restricción -en la casa de la mamá adoptiva de S. hay guardia policial por ello- y ahora se deberán notificar las partes.
El expediente, una vez que este fallo quede firme, deberá volver al juzgado de María Cristina Baladrón. Y aquí surge una nueva pregunta: ¿se excusará la jueza al igual que en el caso de D.? Los motivos que adujo allí -la presión social por los escraches y los cuestionamientos públicos- indicarían que podría repetirse la misma situación, aunque por ahora son puras conjeturas y primero habrá que esperar que no se interponga ningún otro recurso por las otras partes.
También significa otro revés importante para la magistrada, a quien la semana pasada la misma cámara le dio vuelta un fallo en el caso de la familia Carro. Aunque esta vez mantuvieron una parte de lo resuelto por Baladrón, ahora los Vargas, a quienes al igual que a los Carro no les había permitido litigar, serán parte. Incluso esa situación se había profundizado al directamente prohibirles acercarse a la nena porque consideró que le podían generar un “riesgo psicofísico”.
Los Vargas, como familia sustituta, criaron a S. desde que tenía nueve meses. Hace poco más de un mes, la jueza dispuso que fuera entregada a su madre adoptiva -específicamente en guarda, una especie de evaluación previa de seis meses hasta confirmar la adopción- pese a las quejas de quienes la criaron y también de su madre biológica. Luego la polémica siguió tras conocerse que los informes de los equipos de monitoreo de la Dirección de Niñez y Adolescencia no eran para nada positivos, y ante eso Baladrón decidió ubicar a profesionales de su juzgado para hacer el seguimiento de la situación de S. en su nuevo hogar.