“Las noches eran terribles”

EL TESTIMONIO DE ZELMA RIVOIRA

Zelma Rivoira también declaró ayer y contó que fue detenida el 24 de marzo de 1976, cuando se presentó en la comisaría de General Pico porque la policía realizó en su casa un allanamiento pero no la encontró. Fue trasladada a la Seccional Primera de Santa Rosa.
Era personal no docente de la UTN de General Pico y estuvo detenida durante 20 días. Fue interrogada en Santa Rosa, con los ojos vendados y esposada con las manos atrás, mientras que recibió golpes de puño en la cara que le aflojaron los dientes, que después se le cayeron.
En su testimonio, señaló en principio que también fue detenida por la toma de la UTN de Pico, en 1975 antes del golpe de Estado cuando se armaron las listas con cruces, una, dos y tres cruces: “yo tenía las de detención. Era para quienes quedaban detenidos, vigilados y libres”.
Rivoira dijo que en la Primera también estaba detenida Mireya Regazzoli, quien “tenía atención médica, pero nosotras no; ella era la única que recibía los diarios y los leía en voz alta para saber lo que pasaba. Estábamos en celdas de dos por dos, pedíamos ir al baño para encontrarnos, y hasta lo limpiábamos para hacer algo”.
Relató, además, que en una oportunidad observó en la seccional a Rosa Audisio que “tenía toda la panza verde de los golpes recibidos, habíamos aprendido a hablar con señas. Me dijo que la golpearon mucho”.
“Quedábamos Raquel Barabaschi y yo (detenidas), cantábamos Zamba de mi Esperanza para saber que estábamos las dos, las noches eran terribles, se prendía la radio, un televisor, todo junto, por los gritos y aullidos que se escuchaban (por las torturas) y después pasaba la policía arrastrando a los detenidos”.