Las ventas minoristas cayeron 5,8%

ALARMANTE INFORME MENSUAL DE LA CAMARA ARGENTINA DE LA MEDIANA EMPRESA

Las cantidades vendidas por los comercios minoristas se redujeron 5,8% en marzo frente a igual mes de 2015, golpeadas por el menor poder adquisitivo de la población frente a los incrementos que vienen teniendo los precios.
El informe mensual de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa reveló que en marzo se sintió muy fuerte el efecto “precios nuevos, salarios viejos” porque los trabajadores aún no habían cobrado los aumentos de las paritarias y se encontraron con precios con alzas acentuadas en el mercado que no pudieron alcanzar. También los trabajadores independientes se vieron afectados por una situación similar, ya que frente a la baja demanda, se encuentran limitados para aplicar ajustes en sus tarifas.
Marzo fue un mes malo para todos los rubros comerciales. Pero las caídas más fuertes se sintieron en productos que requieren decisiones de gastos más importantes como “Electrodomésticos y artículos electrónicos” o “Materiales para la construcción”.
Si bien los consumidores están muy cautos a la hora de comprar, el descenso en la demanda no se debe tanto al factor expectativas sino a restricciones de ingresos concretas. Claramente, las ganancias no alcanzan para sostener el ritmo de consumo que se venía teniendo. La continuidad del programa de financiamiento Ahora 12 y de las cuotas sin interés en algunos comercios ayudó mucho y evitó una caída mayor. Igualmente, la gente evitó endeudarse, en buena medida porque necesita descomprimir las tarjetas después de los gastos de fin de año que todavía siguen pesando en sus cuentas.

Rubros.
Con el resultado de marzo, las ventas minoristas medidas en cantidades iniciaron el primer trimestre del año con una caída de 4,2% frente al mismo periodo del año pasado y los empresarios esperan que con los incrementos de sueldos, la actividad logre algún repunte en abril.
Las siguientes fueron las principales variaciones en los volúmenes físicos de ventas en marzo 2016 frente a igual mes de 2015, relevadas en 1.255 comercios minoristas del país: Alimentos y Bebidas -2,2%; Bazar y Regalos -6,4%; Bijouterie -6,9%; Calzados -4,5%; Deportes -6,3%; Electrodomésticos y art. Electrónicos -10,2%; Farmacias -5,9%; Ferretería -7,8%; Golosinas -8,4%; Joyería y Relojería -3,6%, Juguetería, Rodados, y artículos de librería -6,3%; Marroquinería -7,1%; Materiales eléctricos -3,3%; Materiales para la construcción -9,1%; Muebles de Oficina -5,3%; Muebles del Hogar -6,8%; Neumáticos -4,9%; Perfumería -4,6%; Textil/Blanco -5,9%; Textil/Indumentaria -5,7%; Promedio (*)-5,8%.
Las cantidades vendidas por los comercios minoristas cayeron por tercer mes consecutivo, al registrar un retroceso anual de 5,8% en marzo. Es la caída más fuerte del año y si bien se espera que en abril pueda haber algún repunte, los empresarios ya anticipan que 2016 será un año muy difícil en materia de consumo.

Electrodomésticos.
Uno de los rubros más resentidos fue “Electrodomésticos y artículos electrónicos” donde las ventas cayeron 10,2% (medidas en cantidades) frente a marzo 2015. Los consumidores buscaron ofertas y el mercado ofreció poco. Las cuotas sólo tentaron en la medida que iban acompañadas de descuentos, y esa combinación no abundaba. Casi todo lo que se vendió fueron productos con precios de rangos bajos, que no pasaban los $3.500. Es que el mes encontró a muchas familias con sus tarjetas de crédito saturadas en relación a su capacidad de pago, o con la intención de reacomodar sus cuentas luego de un fin de año de mucho consumo y demasiadas cuotas comprometidas. Eso se notó sobre todo a partir de la segunda quincena del mes.

PyMES: subas de 152% en las boletas de luz.
Frente al reclamo de Federaciones y Cámaras de distintas ciudades del país, la CAME expresó su preocupación por la incidencia de los incrementos de las tarifas eléctricas en las pequeñas y medianas empresas de todo el país. La cámara señaló que “las PyMES están recibiendo las nuevas facturas con aumentos promedios de 152%, aunque la variabilidad es muy alta y hay casos, especialmente en la industria, donde el alza supera el 600%” y agregó que “la quita de subsidios a la electricidad está impactando de lleno sobre los costos de producción de las PyMES, especialmente en el sector industrial donde hay muchos rubros que realizan un consumo intensivo del recurso energético”.
De acuerdo con el “Primer monitoreo de Impacto Tarifario” realizado a fines de marzo desde CAME, en la industria las nuevas boletas llegaron con un aumento promedio de 211,5%, aunque con un rango de variabilidad de entre 109,5% y 635,1%.
Otro sector muy afectado es el agropecuario, donde el incremento promedia el 123,4% aunque con variaciones muy altas, ya que las subas arrancan en 35% y alcanzan al 248,5%.
En el comercio, en tanto, las boletas llegaron con alzas promedio de 103,8% aunque con alteraciones de entre 22,9% y 250% según la localización geográfica, el tipo de comercio, y el tamaño del negocio.

Variables.
El impacto de la quita de subsidios es muy diferente entre empresas. Depende de variables simples como la actividad, el uso (intensivo o no) que hace del recurso eléctrico, su localización geográfica, la zona, o si ahorra o no; y de otras más complejas, especialmente en la industria, como el “quantum” de la contratación de potencia realizado, si se excede o no la productividad de la energía o la antigüedad del cableado interno, entre tantas otras. Eso dificulta cuantificar el impacto agregado de las subas tarifarias, sobre todo teniendo en cuenta que cada provincia aplicará políticas de subsidios específicas. Sin embargo, un primer monitoreo realizado entre 500 comercios, industrias y empresas agropecuarias del país, muestra que para fines de marzo, el 48% de las PyMES ya había recibido las nuevas facturas con los aumentos; que 7 de cada 10 empresas consultadas recibieron las boletas con subas mayores al 100% y casi 3 de cada 10 de las empresas directamente tuvo incrementos superiores al 200%.

Comercialización de ropa “ilegal”.
En el rubro ‘Indumentaria’, las ventas finalizaron el mes con una caída anual de 5,7 por ciento, siempre hablando de cantidades. Hubo descuentos y liquidaciones, pero menos que en otras ocasiones y tampoco fue suficiente para tentar a un consumidor que miró poco y compró poco. No ayudó el crecimiento importante que tuvo la venta ilegal durante el mes, y que desplazó buena parte de las ventas del mercado formal al informal. Ese efecto se sintió en todo el país y si bien es consecuencia de las dificultades que se vislumbran en el mercado laboral y en el poder adquisitivo, la responsabilidad más grande radica en la falta de controles y regulaciones.
Una situación similar se dio en “Calzados”, donde las cantidades vendidas tuvieron una baja anual de 4,5%. El fin del calor intenso hizo que la gente evitara comprar calzado liviano pero tampoco se decidió a iniciar la compra del calzado más abrigado. Los comercios del rubro se movieron en función de las liquidaciones, del calzado escolar, del calzado laboral y no mucho más. La venta ilegal también fue un obstáculo para el comercio que cumple con sus obligaciones.
Otro sector que volvió a repetir los malos niveles de ventas de febrero, fue “Artículos de Deportes”, donde las cantidades vendidas bajaron 6,3% frente a igual mes de 2015. Los empresarios del sector consultados coinciden que la gente hasta evitaba entrar para no tentarse a comprar. Se trata además de un rubro con mucha competencia ilegal, que cada vez que hay problemas de ingresos, ve cómo se desplazan ventas hacia el mercado negro.