Limitado efecto de empalme en La Pampa

ANUNCIO PRESIDENCIAL POR INSERCIÓN LABORAL

Juan Pablo Vieta – El impacto del nuevo plan anunciado por Macri será limitado, ya que la cantidad de beneficiarios de este tipo de programas es prácticamente insignificante en relación a la porción de trabajadores desocupados y aquellos que lo hacen en negro.
Con bombos y platillos y en el marco del acto conmemorativo del Día Internacional del Trabajador que le ofrendara a Cambiemos el mandamás de la Uatre, Gerónimo “Momo” Venegas, el presidente Mauricio Macri anunció días atrás lo que informalmente se ha dado en llamar “Empalme Social”, una medida orientada a beneficiar a trabajadores de la economía popular que ya existía desde el año 2006.
Bautizado formalmente como Programa de Inserción Laboral a través del Decreto N° 304/2017, la decisión del gobierno nacional supone aplicar los programas de empleo que ejecuta el Ministerio de Trabajo de la Nación y el Ministerio de Desarrollo Social al ámbito del trabajo formal.
En efecto, la prestación mensual que perciben los beneficiarios podrá ser incorporada por el empleador al salario neto de convenio que deba pagársele al titular de uno de estos planes en caso de ser contratado.
Funciona como un subsidio directo sobre una parte del salario, ya que el equivalente a lo que el beneficiario del plan venia percibiendo es un importe que el empleador no paga sino que lo sigue haciendo el Estado. El beneficio se extenderá por 24 meses.
Las patronales no podrán reemplazar trabajadores bajo esta modalidad ya que solo se podrán incorporar planes por sobre la dotación de personal que el empleador tenia al 31 de diciembre de 2016.
Los programas sociales involucrados son varios aunque los más importantes tienen que ver con el denominado Ingreso Social con Trabajo que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Social, y el de Trabajo Autogestionado y Construir Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación. En el caso de los Programas de la carteras de desarrollo social el ingreso mensual es de $4.030 y para los vinculados a los que lleva adelante Trabajo son $ 4.000.
El programa Ellas Hacen prioriza a madres de familias numerosas, o víctimas de violencia de género, como así también de hijos con discapacidad, ayudándolas a terminar sus estudios, capacitarlas en oficios, y hasta incluirlas en emprendimientos de autogestión. El Argentina Trabaja, en cambio, aplica a la incorporación en la construcción de obras de mejoramiento barrial. Ambos conforman el Ingreso Social con Trabajo.
Trabajo Autogestionado se orienta a garantizar un piso de ingresos para el caso de las cooperativas de trabajo. Construir Empleo comprende a beneficiarios del seguro de capacitación y empleo, jóvenes con más y mejor trabajo, y hasta beneficiarios del Progresar que se incorporen en obras de construcción de infraestructura comunitaria y productiva.
Para ejemplificar como funcionara el denominado Empalme Social en la práctica cabe decir que si un comerciante quisiera contratar a un integrante del Programa Trabajo Autogestionado en la categoría Maestranza A, cuyo salario de bolsillo por convenio sin antigüedad es de $ 14.467,05; esos $ 4.000 se integran a ese monto por el termino de 24 meses, con lo cual funcionara como un claro incentivo a la contratación de beneficiarios de este tipo de programas.

¿Qué pasa en La Pampa?
En nuestra provincia el impacto del “Empalme Social” es limitado en virtud de que la cantidad de beneficiarios de este tipo de programas es prácticamente insignificante en relación a la porción de trabajadores desocupados y aquellos que lo hacen en negro.
Aunque las estadísticas no son completas, se sabe al menos que el Programa Trabajo Autogestionado tiene 150 beneficiarios en La Pampa distribuidos en seis cooperativas. Vale decir que solo en Santa Rosa-Toay existen 4.000 desocupados y alrededor de 11.500 trabajadores en negro.
Se sabe por caso, que los 44 integrantes de la Cooperativa de trabajo del Movimiento de Trabajadores Excluidos que comanda el dirigente del campo popular Manuel Lazarte, y que tiene asiento en la ciudad de General Pico, estarán en condiciones de poder “empalmarse” si es que así lo desean, y siempre que consigan un empleador interesado en contratarlos.
El “Empalme Social” es una medida similar al “Programa Primer Empleo” que surgió en La Pampa en el año 2004 a través del Decreto Provincial N° 326/2004.
Por aquel entonces el “Primer Empleo” buscaba beneficiar a jóvenes de entre 18 y 26 años sin experiencia laboral con el objetivo de que puedan obtener un trabajo formal a través de un incentivo tangible que el Estado provincial ponía a disposición de los empleadores.
En ese momento eran $ 180 mensuales que se integraban al salario que el empleador debía abonar, beneficio que se extendía por un plazo de 12 meses.
Se trataba de fomentar la incorporación de jóvenes al mundo del trabajo bajo la forma de prácticas laborales que inicialmente tenían una duración de cuatro horas diarias y hasta veinte horas semanales.

Ya existía.
Curiosamente llamó la atención la repercusión mediática del anuncio cuando en realidad se trató de una medida vigente desde el año 2006 a partir de la Resolución N° 45, que fue incluso denominada de la misma manera que se lo hace ahora, es decir, como Programa de Inserción Laboral.
Desde ese momento ya se les venía dando la opción a los empleadores de poder tomar el importe de las prestaciones de los planes de empleo como parte del salario neto.
En esa ocasión se apeló a esta alternativa como forma de reconvertir lo que en el contexto de la crisis social del 2001 había nacido como el “Plan Jefas y Jefes de Hogar”.