Lo condenaron a dos años y medio de prisión

A través de un juicio abreviado, la Justicia pampeana condenó a un vecino de Anguil por haber contactado a dos adolescentes de 14 y 15 años, a través de redes sociales, con el claro propósito de cometer delitos contra la integridad sexual de las niñas.
El juez de control de Santa Rosa, Nestor Ralli, condenó ayer a Daniel Alejandro Gebruers (46) a dos años y medio de prisión de cumplimiento efectivo, por ser autor del delito de Grooming, en perjuicio de dos menores de 14 y 15 años. Dos hechos independientes entre sí que concursan en forma real.
La condena efectuada quedará en la historia de nuestra provincia ya que es la primera vez que en La Pampa se aplicó una pena efectiva por este delito “relativamente nuevo”, conocido como “ciberacoso” y que fue incorporado al Código Penal a fines del año 2013.
El fallo se efectuó a través de un procedimiento de juicio abreviado acordado entre el fiscal, Marcos Andrés Sacco, el defensor particular, Juan Carlos Vega y el imputado, “un conductor de radio, criador de pollos y albañil de 46 años que admitió su culpabilidad”. En este sentido Ralli afirmó que Gebruers “se puso en contacto” con las dos adolescentes, a través de redes sociales, “con el claro propósito de cometer delitos contra la integridad sexual de las niñas”. En cuanto a la parte resolutiva del fallo, el juez ordenó que a Gebruers se le practiquen “controles psiquiátricos y psicoterapias cognitivos regulares estrictos por varios meses, o hasta obtener el alta médica, conforme lo sugerido por el médico psiquiatra” y que se informe de la resolución al Registro de procedimiento y notificación de antecedentes de condenados por delitos contra la integridad sexual.
Por otra parte, el imputado permanece detenido preventivamente desde el 16 de agosto, luego de que el padre de una de las menores lo denunciara dos meses antes. En ese período allanaron el domicilio del acusado y ordenaron intervenciones telefónicas y decodificación de llamadas y mensajes entrantes y salientes de su celular, el de la víctima y los de otras personas.

Hechos.
El primer hecho ocurrió el 18 de mayo cuando el imputado -mediante el usuario “Alejandro Daniel Gebruers”- contactó a la adolescente de 15 años a través de la red social Facebook, y le hizo propuestas sexuales de alto voltaje. Incluso llegó a ofrecerle dinero para mantener relaciones íntimas. “Yo me bajo en la Traffic y nos encontramos en el hotel que está a la vuelta de la terminal de Santa Rosa. Te ofrezco 1.000 pesos. Yo ya he llevado a varias chicas para tener eso”, expresó entre otras cosas, según pudo leerse en la sentencia.
Respecto del hecho restante, Gebruers se contactó con la chica de 14 años por Facebook y luego “comenzó a enviarle mensajes a través de dicha red social con propuestas sexuales”, repitiendo la conducta “en reiteradas oportunidades” a través de mensajes telefónicos de texto. Además “le hizo saber, a través de una tercera persona, que ‘Alejandro le mandaba a decir que no estuviera con nadie, que no tuviera novio ni nada, porque si la veía con alguien la iba a matar'”.

Testimonios.
Según indicaron desde el STJ, las dos tutoras de la víctima, al prestar declaración testimonial, relataron los mensajes recibidos por ella, mientras que su madre testificó que su hija “no le contó lo sucedido, pero dijo que sabía que recibía llamadas que no quería atender, que tenía miedo de ir sola a la escuela y que unos días antes a estos sucesos le relató que un hombre la seguía en una camioneta verde”. En este legajo, el acusado, además de por el delito de ciberacoso, fue condenado por amenazas simples.