Safenreider y García, se negaron a declarar

HOMICIDIO DEL CAZADOR EN LONQUIMAY: HOY SE FORMALIZA LA ACUSACION

El lunes a la mañana fueron indagados los cazadores Juan José Castilla (18) y Miguel Arroyo (dueño de la camioneta que iba en la torreta junto a Galiardi) quienes iban en la Ford F100 que fue atacada por los policías. El que no pudo declarar hasta el momento es Andrés Casabonne, el conductor que fue herido en el glúteo por una bala que atravesó la puerta izquierda de la pick up.
“Ahora estamos esperando los resultados de las pericias que realizó la División Criminalística, que el mismo día del hecho realizó mediciones y tomó fotografías en la escena. Entre esas pruebas, estamos aguardando el cotejo de una abolladura que tiene la camioneta (una Chevrolet S10) policial para determinar si hubo o no hubo fuego cruzado; hasta el momento no hay indicios de que haya habido un enfrentamiento”, dijo ayer a este diario la fiscala Martiní. Otra pericia fundamental será la balística: habrá que determinar de qué arma salió la bala que mató a Galiardi.

El hecho.
El domingo cerca de las 21, la Ford F100 en la que viajaban cuatro cazadores de liebres oriundos de General Pico fue baleada por dos efectivos de la subcomisaría de Lonquimay en un camino vecinal cercano a la localidad de La Gloria. El resultado: Santiago Galiardi, de 38 años, resultó muerto, mientras que el conductor de la pick up, Andrés Casabonne, resultó con un disparo en el glúteo pero está fuera de peligro. Los dos efectivos fueron trasladados a Santa Rosa y permanecen alojados en la Seccional Primera incomunicados. A estos se les inició en paralelo una investigación administrativa.

Entre la consternación y la contradicción
El Ministerio de Seguridad de La Pampa emitió ayer un comunicado oficial sobre el homicidio del Garialdi. En pocas palabras la cartera que dirige Tierno “expresa su consternación por la muerte de Santiago Garialdi, manifestando la solidaridad a su familia y seres queridos”, y agrega que “la investigación del desarrollo de los hechos está exclusivamente a cargo del ámbito judicial. Paralelamente, desde el Ministerio se dispuso la investigación interna a la Jefatura de Policía”.
Pero lo más importante del comunicado se encuentra en el último párrafo donde claramente se contradice a las directivas expresadas por Tierno en tiempo de campaña cuando indicaba que al momento de enfrentar a cazadores furtivos “el primer tiro al aire, el segundo a la cabina”.
“Desde este Ministerio nunca se dio orden alguna, ni indicación verbal o escrita a la Policía de La Pampa, ni a ninguno de sus integrantes, para la utilización del uso de la fuerza y/o armas de fuego en forma distinta a la normativa legal y reglamentaria vigente referida al ejercicio de la fuerza pública”, señalaron desde la cartera.

“Que se haga cargo”
Ante la prensa, pero de forma muy escueta, la ministra de Desarrollo Social, Fernanda Alonso, se refirió ayer al caso del cazador fallecido y al polémico audio del actual ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno. Al respecto, la funcionaria pidió que su par “se haga cargo de sus dichos” y respecto a la posibilidad de renuncia, sólo expresó que “es una cuestión que yo no defiendo”.

Reclamo de Torroba a Verna
“Es hora que el gobernador le pida la renuncia al ministro de Seguridad”, opinó el diputado nacional radical Francisco Torroba, al referirse a la muerte del cazador abatido por las balas policiales. El ex candidato a gobernador cuestionó “la conducción de la policía provincial por la desproporcionalidad en su accionar y, manifestamos que quien está condenado por abuso de poder no puede estar al mando de las fuerzas de seguridad”, reflexionó Torroba.
El diputado nacional razonó que “la policía está para cuidar la vida y la integridad de los ciudadanos en el marco del Estado de derecho. Para esto, necesitamos de una fuerza, con personal bien entrenado, capacitado, equipado, bien pago y lo que es muy importante cerca de los vecinos. Lo que ha sucedido con la muerte de un cazador en Lonquimay no es un hecho aislado, sino que han existido otros conocidos y; tal vez, otros desconocidos producto del cepo informativo impuesto por la cartera de Seguridad”, agregó.
Finalmente señaló que en razón de eso “y antes de lamentar una nueva tragedia es hora que el señor gobernador pida la renuncia del ministro de Seguridad”.

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