Los militares siguen graves

El soldado Marcos Montiveros (25) y el sargento René Plaza (57), los dos militares que se intoxicaron con gases cuando limpiaban la red cloacal del regimiento de Toay el pasado miércoles, siguen internados en la ciudad de Santa Rosa con pronóstico reservado.
El jefe de la Guarnición, Alfredo Massarelli, confirmó ayer a LA ARENA que el sargento ayudante Plaza “experimentó una leve mejoría” y que el soldado Montiveros “se mantiene estable” situación que calificó como “buena de por sí”.
Massarelli señaló además que por el momento ha quedado descartada la posibilidad de que ambos sean trasladados al Hospital Militar de Buenos Aires para ser atendidos en un establecimiento de mayor complejidad. “Los médicos prefieren dejarlos evolucionar aquí. Hay que confiar en ellos”, dijo el jefe.

Intoxicados.
Montiveros y Plaza fueron hospitalizados el miércoles luego de que inhalaran gases tóxicos mientras realizaban tareas de mantenimiento en la red cloacal interna de la guarnición, sobre uno de los lados de la Plaza de Armas. Los uniformados especializados en mantenimiento (son Mecánicos de Instalaciones Fijas) llevaban al menos una semana desobstruyendo cloacas y tuberías.
Aparentemente al abrir la tapa de una cámara séptica, gases altamente tóxicos emanaron y provocaron la descompensación del sargento que cayó al foso rectangular de un metro y medio de lado por tres de profundidad. El soldado, cayó después. Gracias a la ayuda de otros soldados y suboficiales que estaban allí se logró rescatarlos.