Los mosquitos no se van

ADVERTENCIA DEL CONICET

Los mosquitos que invadieron la provincia de La Pampa y una gran zona del centro del país en las últimas semanas, producto de las intensas lluvias de marzo, podrían quedarse hasta mediados de mayo si el clima no cambia, advirtió ayer un especialista del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Si bien no contagian enfermedades como el dengue, el zika o la chikungunya, los mosquitos que llegaron hace unas semanas a esta provincia ocasionan picaduras que podrían llevar a las personas a rascarse en exceso y generarse pequeñas heridas.
Estos Aedes Albifasciatus coparon las plazas, calles y casas dado que son resistentes a las medias y bajas temperaturas que vienen registrándose en la zona desde que se inició el otoño.
Nicolás Schweigmann, un experto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), dijo que la invasión se dio porque hubo una “explosión demográfica del mosquito Aedes Albifasciatus”.

“Condenados a morir”.
Schweigmann aclaró que estos mosquitos están en el lugar equivocado porque no tienen posibilidades de reproducirse en las casas dado que necesitan espejos de agua estancada para poder hacerlo.
Además del combate que las familias puedan presentarles en las casas, estos insectos “están condenados a morir” en un par de semanas, por lo que para mediados de mayo ya dejarían de molestar.
“Lo importante es que las autoridades fumiguen los parques y que los charcos no duren más de una semana, porque son el lugar donde ponen los huevos”, explicó el profesional resaltó la importancia de “que se mantenga el pasto corto en los parques y plazas, ya que se esconden en la vegetación y eso aumenta su nivel de supervivencia”.

Clima.
Con respecto a la duración de la invasión de los mosquitos, Schweigmann aclaró que “dependerá del clima: si el tiempo se mantiene como hasta ahora pueden vivir tres o cuatro semanas”, por lo que ya estaría promediando su ciclo de vida.
Las fuertes y constantes lluvias que en muchos casos provocaron inundaciones generaron la humedad necesaria para que sobrevivan los huevos, que las hembras de esta especie dejan en las orillas de las zanjas o en el borde de los charcos.