Los gremios de la Intersindical ratificaron que van al paro

Ante la falta de una comunicación oficial, la Intersindical fijó para los días 11, 12 y 13 de junio el paro de los trabajadores estatales en reclamo de la reapertura de las paritarias del sector. Ayer, los secretarios generales de los gremios vinculados con la administración pública provincial y municipal, le enviaron una nota a la Subsecretaría de Trabajo, solicitándole que convoque a la mesa paritaria general.
También se dispuso publicar este domingo una solicitada en los diarios provinciales para responder la nota cursada el jueves por el ministro-coordinador Ariel Rauschenberger, donde notifica a los sindicatos que el Ejecutivo había dispuesto proponer a los estatales el acuerdo alcanzado con los docentes.
Los gremialistas se reunieron en la sede de Sipos y, además, dispusieron la realización de asambleas de base para comunicar lo actuado por la Intersindical hasta el momento.
Hasta ayer, ninguno de los integrantes de la Intersindical había recibido alguna señal desde la Casa de Gobierno de querer reactivar el diálogo, lo que los impulsó a definir los días de huelga que, obviamente, queda supeditada a una convocatoria a paritarias.
Anteayer, los gremialistas fueron sorprendidos cuando estaban a punto de ingresar a la Casa de Gobierno, para solicitar una audiencia con el gobernador Jorge. Una comunicación no oficial a una representante sindical daba cuenta de una nota de Rauschenberger donde planteaba la propuesta del Ejecutivo.
Consiguieron reunirse con el ministro-coordinador, quien ratificó el ofrecimiento pero no dio respuesta a que éste se realizara en el marco de la paritaria.

Cuestionamiento.
El lucifuercista Julio Acosta cuestionó la actitud “poco lógica” del mandatario provincial de negarle entidad a la paritaria, instrumento negociador largamente ansiado por los trabajadores y establecido por ley en 2013.
También reseñó que la “lucha de la Intersindical” hizo variar la postura del Ejecutivo, que a comienzos de año ofreció un 23 por ciento de aumento salarial, para terminar llevándolo al 28 por ciento y en tres cuotas, en vez de cuatro, la última pagadera en agosto.
En base a la inflación de los primeros meses, Acosta planteó que con una simple proyección “en pocos meses vamos a estar pidiendo un aumento del 40 por ciento”, de allí que se reclame la paritaria y la revisión en agosto de lo que se pueda pactar a mitad de año.