Más cruces entre el CEC y la Cámara

Una ley nacional que deja lugar a las suspicacias y una disputa de intereses mantienen enfrentados a la Cámara de Comercio local y al sindicato que nuclea a los trabajadores mercantiles, que tras el cierre dominical que realizó el Vivero Dadán agitó la polémica entre empleados y empleadores.
Carlos Nemesio, secretario general del Centro Empleados de Comercio (CEC), habló ayer desde Buenos Aires y defendió el accionar histórico del gremio respecto a la política de respetar el horario semanal de los trabajadores.
“Existe una ley que establece quiénes pueden abrir y quiénes no, las grandes superficies lo tienen permitido porque es una ley nacional, en cambio los negocios más chicos no, en realidad no es que lo tengan prohibido, pero tienen que abrir con habilitación del Ministerio de Trabajo y tienen que reconocer el descanso semanal, las horas extras y justificar su apertura, porque no es habitual que abra los domingos un negocio que no esté encuadrado en lo que son supermercados”, dijo Nemesio por Radio Noticias.
El titular del gremio recordó que fue el CEC el que a partir del ’68 se opuso al desembarco de los grandes supermercados en la ciudad. “La ley de supermercados de la época de Onganía, es decir de una dictadura, y es una ley a la cual la Cámara nunca se opuso, al contrario, entonces tenemos que ser más sinceros y decir, como quieren ellos, abrir sábados y domingos y que no se les pague lo que corresponde”, criticó Nemesio.
También habló el presidente de la Cámara, Jorge Ortiz Echagüe, quien lamentó el método de “apriete” utilizado por Rodrigo Genoni, secretario de Organización del CEC, contra Dadán, al tiempo que lamentó la “inacción” del gremio frente a las grandes cadenas comerciales.
“Cuando nos referimos a grandes superficies hay distintas interpretaciones, porque una gran superficie en Buenos Aires puede no ser lo mismo Santa Rosa y tampoco en Carro Quemado, además los trabajadores pueden ir voluntariamente a su empleo y si les paga como corresponde y se les otorga el franco compensatorio no hay ningún problema, entonces son las suspicacias de las leyes las que a veces generan situaciones complicadas”, dijo Ortiz Echagüe.
El dirigente reiteró la idea de que si se cierra un comercio un día domingo, también debe hacerlo el resto. Además, recordó que los grandes supermercados también venden “un neumático, un tornillo o un electrodoméstico, entonces se genera competencia desleal”.
Nemesio, por su parte, pidió que la Cámara acerque el listado de trabajadores que cobran lo que corresponde, y añadió que la mayoría se queja porque no tiene esos beneficios.
“Le pido a la Cámara que me traiga un listado de las horas extras que pagan por fin de semana y feriados, cuando actuamos es porque los trabajadores nos acompañan y nos dicen lo que no cobran. La mayoría en cualquier comercio dice que no cobra y no quiere trabajar justamente porque no tienen ningún beneficio. Nosotros no nos manejamos con patotas ni con situaciones irregulares, tenemos una coherencia de toda la vida, los sábado el horario es hasta las 13 y no hasta las 24, y eso lo podemos ver cualquier sábado en la ciudad que no se cumple”, expresó.

Control.
Ortiz Echagüe insistió en que el gremio se ocupa de los comercios denominados chicos “deja hacer” a las grandes cadenas. “Lo que pasa es que es más fácil controlar a los bolicheros que a los grandes supermercados, defienden al 30 por ciento de los empleadores que son los que se llevan la plata fuera de la provincia. Es una cuestión de equidad, porque con lo que están haciendo le dejan todo servido a los grandes grupos”, señaló.