Megaestadio: el gobierno le ganó el juicio a la arquitecta

JUAN JOSE REYES
El máximo tribunal avaló lo actuado por la justicia pampeana y descartó la demanda de la arquitecta Adriana Mabel Kuntz Aza, quien reclamaba la autoría intelectual del diseño del Megaestadio, aún inconcluso.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación convalidó el pasado miércoles el fallo del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa, en rechazo del recurso presentado por la arquitecta pampeana Adriana Mabel Kuntz Aza, quien reclamaba que se le reconozca la propiedad intelectual del proyecto para la construcción del Megaestadio, aún inconcluso, desde la gestión del ex gobernador y actual senador nacional, Carlos Verna.
Los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Enrique Petracchi y Carmen Argibay, avalaron lo actuado por la justicia pampeana que en 2008 falló en contra de Kuntz Aza, patrocinada por José Laplacette y Gregorio Badeni, considerando que en la contratación directa se le pagó lo acordado y declarando “inadmisible” el recurso para que la Provincia le pague a través de la ley 1.126, con honorarios del 3 por ciento de la obra, algo así como un millón de pesos, hace siete años.
En su reciente sentencia, la Corte Suprema determinó que “la apelación extraordinaria, cuya denegación dio origen a la queja sobre honorarios en examen, es inadmisible en base al artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”, que menciona la posibilidad de la “inadmisibilidad” cuando las cuestiones planteadas resultaren insustanciales o carentes de trascendencia.
La contratación directa del gobierno provincial con la arquitecta quedó firme y deberá erogarse más dinero que lo pactado por el diseño del estadio ubicado en la zona del parque recreativo local, cuyo esqueleto arquitectónico sigue en pie pero no hay acuerdo entre el Ejecutivo y Diputados para continuarlo. En este contexto, se espera la decisión del gobernador y de los presidentes del Tribunal de Cuentas y de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas para saber su prosecución.

El fallo del STJ.
En marzo de 2012, la justicia pampeana consideró que la contratación directa de Kuntz Aza para el diseño del Megaestadio “cubrió” la relación entre la profesional y el Estado, rechazando así la demanda interpuesta para que la Provincia le pague el proyecto por medio de la ley 1.126, que fija los honorarios en un 3 por ciento de la obra. La arquitecta debía en realidad hacer un calco del gimnasio Boxing Club de Santa Cruz, pero ella adujo que el proyecto final fue diferente.
El tribunal de la provincia no consideró que la controversia tenía que ver con que si el diseño era original de la arquitecta -lo que sostuvo una pericia arquitectónica y un jurado de idóneos- sino que no hubo otro contrato fuera del inicial por una suma de 14 mil pesos. Además, en la resolución, Kuntz Aza fue condenada al pago de honorarios por 259 mil pesos a los abogados propios, de la Fiscalía de Estado y una perito.
En noviembre de 2005, la arquitecta fue contratada por el Ministerio de Obras Públicas para “una readecuación y desarrollo” de la documentación técnica del proyecto de un estadio polideportivo en la capital provincial, que hasta el momento superó la inversión de 120 millones de pesos y la empresa constructora Inarco no fue sido sancionada aún: es más, se le redeterminó precios que aparecen en el Presupuesto 2012 por más de 12 millones de pesos.

Readecuación.
La base del proyecto a construir en Santa Rosa eran los planos del Boxing Club de Río Gallegos, cedidos por el gobierno santacruceño. La readecuación tenía un plazo de ejecución de 30 días y un pago de 14 mil pesos a través del contrato 75/05. La contratación estuvo precedida de viajes a Córdoba para analizar las obras del Orfeo Superdomo y del estadio Chateau Carreras para la obtención de material de trabajo.
En diciembre de 2005, en una reunión con Kuntz Aza, funcionarios expresaron la necesidad de un replanteo del proyecto. Esto, según la arquitecta, comprendía un incremento sustancial de la superficie a construir, algo que exigía una ideación y desarrollo conceptual que importaba, entre otros aspectos, una redefinición de la base de sustentación o soporte del edificio y de la estructura del techo, mayor cantidad de pisos y tribunas y la división funcional de la obra.
Kuntz Aza planteó que la nueva situación implicaba más gastos y exclusividad en la tarea, a lo que los funcionarios le dijeron que se tendría “flexibilidad” para solucionar el tema. El nuevo proyecto se elaboró entre diciembre de 2005 y marzo de 2006. El 19 de marzo de 2006, hubo un adelanto de los planos a la Administración Provincial del Agua (APA) por ciertas obras y diez días luego le requirieron los planos restantes y detalle de los ítems modificados en el presupuesto original para justificar la variación de precios. Había pasado de 33 a 22,7 millones de pesos.
En su momento, Kuntz Aza contó que el ingeniero Julio Rojo ofreció pagarle 14 mil pesos por el nuevo trabajo, un importe que fue rechazado por carecer de relación con las pautas de fijación de honorarios previstas por la ley vigente y por irrisorio. Posteriormente, la cifra se incrementó levemente aunque “mantenían la impronta del menudeo, lindante con la falta de respeto”, dijo la profesional.
Desde ese día, enojada, la arquitecta interrumpió la comunicación con los funcionarios y el 8 de mayo de 2006, registró el proyecto en el Consejo de Profesionales de Ingeniería y Arquitectura y en la Dirección Nacional del Derecho de Autor. Sin embargo, el gobernador Verna siguió adelante con el llamado a licitación y el 27 de julio de aquel año, la profesional solicitó la fijación y pagos de sus honorarios.
La Sala A del Superior Tribunal consideró en primera instancia que Kuntz Aza no pudo demostrar como verdadero el ofrecimiento del ingeniero Rojo y ahora, la Corte Suprema denegó el recurso de hecho presentado por los apoderados de la arquitecta, entre ellos uno de los abogados contratados por el gobierno de La Pampa para el juicio a la provincia de Mendoza por el río Atuel.