Mendocinos dicen que viven “en un desierto”

Hace unos días, el vicegobernador Carlos Ciurca firmó el decreto 2090 que estableció la Emergencia Hídrica 2014 en Mendoza. Esa fue la concreción de la primera de ocho medidas planteadas por el Departamento General de Irrigación, el poderoso ente que maneja la política hídrica.
Durante la presentación del Pronóstico Agua 2014, el superintendente General de Irrigación, José Luis Alvarez, explicó el plan de medidas y, en su discurso, hizo un fuerte llamado a los mendocinos para que cuiden el agua, y para ello utilizó una frase más que llamativa.
“Es vital que toda Mendoza nos acompañe en cuidar el agua, no derrocharla ni contaminarla. Los mendocinos tenemos que asumir que vivimos en un desierto”, afirmó.
“El compromiso institucional reflejado en el Plan Agua 2020 y en las medidas que tomaremos específicamente ante el cuarto año consecutivo de emergencia hídrica, estará completamente abocado a realizar profundas y permanentes acciones, que aseguren una mayor eficiencia hídrica”, completó Alvarez. El funcionario reiteró el concepto cuando se renovaron las preguntas: “Vivimos en un desierto, el agua no alcanza. Vamos a multar el mal uso del agua”.