Mendoza: regantes “en alerta” por fallo de la Corte Suprema

PREOCUPACION EN EL SUR DE ESA PROVINCIA POR EL AGUA DEL ATUEL

El sector más reacio a compartir el agua del río ya está “en alerta”. Afirman que no hay agua suficiente para compartir con La Pampa y que si se pone en práctica el fallo, unos 6.000 regantes podrían verse perjudicados.
Los regantes del sur mendocino se encuentran “en alerta” luego que la Corte Suprema de Justicia de la Nación reconociera el derecho pampeano a contar con un cupo de agua del río Atuel. “No sabemos concretamente de dónde van a sacar el agua”, advirtió Carlos Achetoni, referente de los regantes, anticipando una postura reacia a compartir el río. Achetoni fue uno de los expositores en la audiencia del 14 de junio en la Corte Suprema.
La novedad la dio a conocer ayer el diario mendocino El Sol. “Luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenara a Mendoza acordar con La Pampa el manejo de aguas, los regantes se mostraron en alerta por las consecuencias del fallo”, precisó el portal informativo.
El fallo de la Corte, con su cambio sustancial de paradigmas anteponiendo los conceptos ambientales a los productivos, “tomó por sorpresa a los productores agrícolas que se abastecen del agua del Atuel, quienes entienden que actualmente el agua ya es escasa y ante esta determinación judicial, unos 6.000 chacareros podrían verse perjudicados en su actividad”.
El Sol consultó a Carlos Achetoni, presidente de la Federación Agraria en la zona Cuyo, quien “se mostró alarmado por la rapidez con la que se analizó un conflicto que tiene gran complejidad en sus aspectos técnicos e históricos” y que a su juicio “deberían haber sido estudiados con más profundidad”.
“Están hablando de caudales mínimos pero no sabemos concretamente de dónde van a sacar el agua”, sostuvo Achetoni, haciendo caso omiso al mandato judicial de hacer un uso compartido del recurso. “Nosotros estamos atravesando varios años de la falta de este recurso, no se qué vamos a entregar”, dijo quien fue uno de los expositores en la audiencia informativa y de conciliación que fijó la Corte para dirimir en este pleito.
Achetoni manifestó que los usuarios del agua del Atuel están preocupados y están analizando el fallo para dimensionar las consecuencias y llegar a los organismos provinciales y plantear las desventajas. “Nosotros vamos a ser los principales damnificados. Si esto llega a concretarse vamos a ser los que después vamos a tener que pedir un resarcimiento”, advirtió.

Respuesta.
La respuesta al planteo de Achetoni la dio ayer mismo el ministro de Gobierno de Mendoza, Dalmiro Garay, cuando dijo que “no tenemos que dejar de regar para darle agua a La Pampa”, en un mensaje destinado a productores que abonan por derecho a riego con las aguas del Atuel.
El argumento del impacto negativo en la producción del sur de Mendoza fue la principal estrategia defensiva mendocina desde que La Pampa presentó esta demanda en mayo de 2014. Sin embargo, desde un principio la Corte Suprema sintonizó el planteo pampeano y encuadró el caso en una cuestión de derecho ambiental y derechos humanos, poniendo a los aspectos productivos en un segundo orden.
No obstante, cabe aclararlo, la Corte reconoció que ante la escasa oferta hídrica que tiene la zona, deben buscarse fuentes alternativas para atender todas las demandas, que además -como también señaló- son crecientes.
En ningún momento, la Corte barajó la posibilidad de sacrificar hectáreas en el sur de Mendoza para reactivar el ecosistema del oeste pampeano.

Ecositema si, ¿riego no?
Según publicó ayer el periódico Diario San Rafael, en el gobierno mendocino “se mostraron conformes en que podrán presentar el plan de obras ordenado por la Corte” para garantizar el ingreso de un caudal a nuestra provincia. En el Ejecutivo mendocino también dicen que “La Pampa no tiene derecho para destinar a riego el agua del Atuel, sino generar un ecosistema”, en relación a la posición de la mayoría del máximo tribunal, lo cual constituye una verdad a medias. Si bien el fallo pone énfasis en el aspecto ecológico, no limita los otros usos del río. De hecho, habla del derecho humano al acceso al agua potable.