Menos agua en el Colorado

NUEVOS PRONOSTICOS DE ESCURRIMIENTOS

El presidente del Coirco dijo en la reunión en Ascasubi que existe “una firme intención” de que el ministro del Interior convoque a los gobernadores para buscar una solución al conflicto por el Tapón de Alonso.
Un año complicado es el que se avizoraba para el escurrimiento del río Colorado y esa tendencia se confirmó ahora, según lo expuesto por el Coirco en la reciente jornada sobre la “Actualidad del Valle Bonaerense del Río Colorado”, donde se afirmó que dicha cuenca estará más seca de lo que se había pronosticado en un primer momento.
Fernando Andrés, gerente técnico del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), dijo en la jornada que se desarrolló en la localidad bonaerense de Hilario Ascasubi que “se acentuó la tendencia a tener un año complicado en materia de escurrimientos”. A esa conclusión se llegó luego de observar las imágenes satelitales de la región de las nacientes de los ríos, para comprender qué grado de escasez habían tenido este invierno, en comparación con lo sucedido un año atrás.
De acuerdo a un informe que publica el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca, “tanto el área de Valle Hermoso (donde nace el Grande) como Pehuenches (región del Barrancas) ofrecían un color blanco mucho más tenue y reducido, señal de que las precipitaciones habían sido de menor magnitud”.
“Lo que llamó la atención, entre los allegados a la cuenca, -agrega el informe- es que el comienzo de las nevadas había sido parecido al del invierno pasado que, a la postre, mostró un pequeño repunte, frente a la escasez que se había iniciado en 2010 y se había prolongado año tras año. Sin embargo, la tendencia cambió. La resultante es que, según Recursos Hídricos, se contará con un volumen de agua de 2.687 hectómetros cúbicos, frente a una media de 4.547 hectómetros cúbicos”.
Ese dato significa el 59 por ciento de la media, por lo que se ha considerado “muy seco” al período actual.

Casa de Piedra.
El matutino recuerda que los pronósticos difundidos por el Departamento General de Irrigación de Mendoza apuntaron a la presencia de un año seco en el principal afluente del Colorado (el río Grande), con apenas un 66 por ciento de recursos hídricos de lo que constituye la media anual para ese curso de agua. “Y esto hizo suponer que el año sería seco, porque el Grande aporta el 70% de los recursos con que cuenta la cuenca del Colorado”, se destacó.
La situación, dice el artículo, “obligará a continuar con el análisis permanente de la situación en la principal zona demandante del recurso agua (el valle bonaerense), el grado de humedad y, en función de eso, determinar las erogaciones desde Casa de Piedra”. En ese sentido, el dato positivo es que, merced a un manejo muy cuidadoso de los caudales y a un año mejor (el pasado) se consiguió recuperar 2,50 metros la cota del lago.
“El primer análisis de las necesidades de volúmenes para riego permite concluir que, al cierre del actual período de riego, se habrá perdido 1,50 metros del lago. Es que, según algunos pronosticadores, tras un octubre muy llovedor, se estima que noviembre y diciembre serán más secos, sin que aún se tengan datos algo precisos sobre el clima para enero”, señaló el artículo firmado por David Roldán, especialista en cuestiones hídricas.

Tapón de Alonso.
En la reunión mencionada también se abordó el conflicto por el Tapón de Alonso y el presidente del Coirco, Horacio Collado, afirmó que “existe la firma intención” de que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, convoque a los gobernadores involucrados, entre ellos el pampeano Carlos Verna.
Para que se concrete dicho encuentro será clave entregar una alternativa técnica que, en buena medida satisfaga las pretensiones de todos y que apunte a solucionar los problemas, se indicó. “No estamos muy lejos de ello. Es cierto que el hecho de que el agua se haya frenado colaboró”, dijo Collado quien estimó que en los próximos días podría concretarse la reunión.

“Puede haber otra crecida”.
Mientras el río Salado Chadileuvú ingresa nuevamente a la provincia con una bajo caudal, el Atuel se mantiene con un nivel intermedio aunque no tan alto como hace dos meses. La crecida que llenó los cauces y lagunas del norte y centro pampeano, ya está remitiendo.
La última campaña de aforo en los ríos pampeanos arrojó que el Salado escurre con1,5 metros cúbicos por segundo cuando entra a La Pampa y lo hace con un altísimo tenor salino: 50 gramos por litro, más del doble de la salinidad del agua de mar. En cambio el Atuel trae 6,5 metros cúbicos por segundo, con 3 gramos de sal por litro.
Los datos fueron aportados por el secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, Javier Schlegel, quien consideró que aún es temprano para descartar que el Atuel tenga su habitual crecida de primavera. “Yo creo que todavía hay expectativas, todavía no entramos en el período de deshielo principal”, sostuvo.
Schlegel formuló esta aclaración a raíz de las manifestaciones realizadas por el Departamento General de Irrigación en torno a la falta de un volumen apropiado de nieve para el deshielo de este año. “Todavía hay que esperar, y además tenemos que considerar que está lloviendo mucho en toda la cuenca, y que los cauces están activos por la crecida del invierno”, advirtió el secretario pampeano.
El Departamento General de Irrigación de Mendoza sostuvo hace dos semanas que la acumulación de nieve en las nacientes de los ríos cordilleranos no había sido tan abundante como se dijo en un principio. Con esto relativizó las afirmaciones que hablaban de que éste sería un año de carácter histórico y que “cortaría” la racha de más de 7 años con caudales pobres a muy pobres en el Atuel y en los otros curso de la cuenca del Desaguadero.

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